Javi Recetas

Recetas de Guisantes

Albóndigas en Salsa. Hay montones de recetas de albóndigas pero hay dos recetas que casi todo el mundo ha comido alguna vez, son las albóndigas con tomate y las albóndigas en salsa. Hoy vamos a ver esta última receta, aunque bien podría convertirse rápidamente en unas albóndigas con tomate quitando la salsa propuesta y añadiendo nuestra salsa de tomate favorita (a poder ser casera).

Con respecto a la carne que usé para las albóndigas empleé una mezcla al cincuenta por ciento (mitad y mitad) de carne de cerdo y de vacuno (ternera). Esta misma receta queda estupenda con unas albóndigas hechas solo con carne de pollo y si quieres puedes probar a usar solo cerdo. Lo que no aconsejo es usar solo carne de ternera para esta receta, a mi personalmente no me gustan como quedan, pero si es tu carne favorita puedes animarte a probarla. A la cocina!!

Albóndigas en Salsa

Ingredientes para hacer Albondigas en Salsa (para 2 personas):

  • 400 gramos de carne picada (mitad cerdo y mitad ternera o vacuno)
  • 230 gramos de cebolla (1 cebolla muy grande)
  • 500 gramos de patatas
  • 100 gramos de guisantes
  • 4 dientes de ajo
  • 250 ml de caldo de pollo (1 vaso de tubo)
  • 125 ml de vino blanco (1/2 vaso de tubo)
  • 1 huevo grande XL (73 gramos o más)
  • 1 cucharada de perejil fresco picado y un poco más para espolvorear
  • 1 cucharada de pan rallado
  • unas hebras de azafrán (si no tienes usa un tercio de una cuchara pequeña con colorante alimenticio)
  • 1 hoja de laurel
  • 8 cucharadas de aceite de oliva
  • Aceite para freír
  • Harina de trigo
  • Agua
  • sal y pimienta negra recién molida

Receta para hacer Albóndigas en Salsa (para dos personas):

  1. Primero que nada vamos a blanquear parte de la cebolla y el ajo. Blanquear consiste en cocer levemente un alimento en agua hirviendo.  De esta forma conseguiremos que la cebolla se reblandezca y que nuestras albóndigas queden con una textura homogénea. Además reduciremos levemente la fuerza del ajo y la cebolla dando más suavidad a la mezcla de las albóndigas. Así que pon agua a calentar y cuando hierva añade 30 gramos de cebolla y un diente de ajo. Déjalos cocer durante 2 minutos y luego escurre y enfríalos bajo un chorro de agua fría. Vuelve a escurrir y reserva.
  2. Vamos a ir preparando el fondo de nuestra salsa para albóndigas. Para hacerlo ponemos a calentar todo el aceite (8 cucharadas para dos personas) en una sartén y añadimos la cebolla que queda (los 200 gramos que no hemos cocido) cortada en tiras finas y los tres dientes de ajo pelados y muy bien picados. Añade una cucharada pequeña de sal, la hoja de laurel y deja a fuego medio bajo que se vaya pochando. No subas el fuego para que nos de tiempo a preparar las albóndigas y si ves que cogen color muy pronto ve añadiendo agua de vez en cuando a cucharadas ;)
  3. Mientras se hace la verdura preparamos la mezcla de las albóndigas. Pica la cebolla y el ajo que hemos blanqueado de forma que queden trozos muy pequeños. Tómate tu tiempo en picar bien estos ingredientes pues es importante que no queden trozos grandes que estropeen luego la forma de las albóndigas. Si no tenías el perejil picado es el momento de hacerlo. Usa perejil fresco y si no tienes fresco usa solo un pizca del seco.
  4. En un bol grande pon la carne picada y añade el perejil, la cebolla, el ajo, el huevo, 1 cucharada de pan rallado y unas vueltas de molinillo de pimienta. Con un tenedor mezcla todo bien durante un buen rato para que quede una mezcla bien homogénea (uniforme).
  5. Ahora vamos a darle forma a las albóndigas. Prepara un plato con harina y coge otro plato limpio. Mójate las manos para que queden húmedas (no tienen que estar chorreando, solo húmedas). Con una cuchara coge una porción de mezcla y échala sobre la otra mano. Suelta la cuchara y con las dos manos dale forma a la albóndiga de forma que consigas una bola de unos 4 centímetros de diámetro. Cuando esté deja la albóndiga en el plato limpio y repite el proceso con toda la carne hasta que termines. A mi me salen unas 12/14 albóndigas  de 4 centímetros, más que suficiente para dos personas.
  6. Pon a calentar el caldo de pollo y si no tienes usa una pastilla de caldo concentrado.
  7. Pon aceite de freír a calentar (yo usé girasol) en una sartén pequeña. Mientras se calienta pasa todas las albóndigas por la harina y sacúdelas para retirar el exceso de harina. Cuando el aceite esté caliente fríe las albóndigas en dos tandas hasta que estén doraditas. Reserva en un plato.
  8. Las verduras ya tienen que estar en su punto (pochadas y con un poco de color). Añade una cucharada pequeña de harina a la sartén y tuesta la harina durante un minuto removiendo bien con la cebolla y el ajo. A continuación añade el vino blanco y sube el fuego. Añade las albóndigas a la sartén y cuando el vino haya reducido un poco añade el caldo de pollo caliente y dejamos al fuego cinco minutos.
  9. Pasados los cinco minutos tostamos el azafrán en una sartén caliente (sin aceite) durante unos segundos. Lo echamos en un mortero y lo machacamos para que quede un polvo de color vivo. Cogemos una cucharada de salsa caliente y la echamos al mortero, mezclamos bien y vertemos en la sartén (hacemos esto para arrastrar todo el azafrán molido desde el mortero hasta nuestra salsa).
  10. Añade los guisantes y deja al fuego 10 minutos o un poco más  hasta que la salsa se haya reducido a tu gusto y los guisantes estén tiernos. Cuando la salsa esté lista prueba de sal y rectifica si es necesario.
  11. Mientras se hace esto último podemos freír las patatas de acompañamiento y ya solo nos quedaría servir (ver fotografía) y espolvorear si quieres con un poco de perejil fresco. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Mucho cuidado cuando tostéis el azafrán porque en cuestión de segundo (dependiendo del calor de las sartén) se quema y queda para la basura. Si os pasa mejor tirarlo y si no os queda más azafrán podéis usar un poco de colorante. En este caso podéis añadirlo a la salsa directamente en el punto 8º de la receta.

Os van a quedar unas albóndigas muy tiernas y con una salsa que invita a mojar pan así que mejor añadir un “manolete” (una barra de pan) a la lista de ingredientes ;)

Espero que les guste esta receta casera y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cociner@s.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Hoy toca arroz con pollo, pero no un arroz con pollo cualquiera, arroz con pechuga de pollo. Otro día veremos como hacer arroz con pollo con un pollo troceado pero hoy prefiero compartir con ustedes esta receta de mama, que siempre la hace con pechuga de pollo y que a mi me encanta.

Además el arroz hecho con pechuga de pollo es más cómodo de dar a comer a los niños y a mi personalmente también me parece muchísimo más fácil de comer, aunque tengo que reconocer que la receta tradicional con el pollo troceado deja un sabor algo más sabroso ;)

Arroz con Pollo

Ingredientes para hacer Arroz con Pollo (para 2 3 personas):

  • 200 gramos de arroz redondo (del largo no vale) (1 vaso)
  • 2 pechugas de pollo cortadas a trocitos
  • 1 litro de caldo de pollo o ave (4 vasos)
  • 1/4 de litro de vino blanco de cocinar (1 vaso)
  • 1/2 pimiento verde y 1/2 pimiento rojo (pimientos de asar)
  • 1/2 cebolla
  • 2 ajos pelados
  • 4 cucharadas de guisantes
  • 2 tomates pelados y sin semillas
  • 1 limón
  • 1 sobre de colorante alimenticio
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

Receta para hacer Arroz con Pollo (para dos o tres personas):

  1. Corta los pimientos en tiras pero no demasiado largas (ver foto), pica la cebolla muy fina y pela los ajos.
  2. Echa en una paellera, o una cazuela, cinco cucharadas de aceite de oliva y pon a calentar. Cuando esté el aceite añade los pimientos y los dos ajos enteros. Si no tienes el pollo cortado a trocitos ve cortándolo mientras se van haciendo las verduras. Saltea durante 3 minutos y añade la cebolla.
  3. Deja la verdura durante 3 minutos más y añade el pollo limpio cortado a trocitos, una pizca de sal y 3 vueltas de molinillo de pimienta.
  4. Deja que se haga el pollo durante unos 7-8 minutos hasta que coja color y se dore un poquito, pero solo un poquito. En el fondo de la paellera se irá quedando un poco de residuo que suelta el pollo dorado y las verduras y que le darán un sabor estupendo a nuestro arroz con pollo.
  5. Mientra se va haciendo el pollo aprovecha y pela los tomates, quítales la semillas y pícalos muy fino. Cuando el pollo esté añadimos el tomate y dejamos al fuego otros 5 minutos.
  6. Ahora echamos el vino blanco y dejamos a fuego medio hasta que se reduzca a la mitad el vino (es decir tenemos que dejar que se consuma el vino hasta que quede más o menos la mitad de lo que echamos). No pondremos el fuego muy fuerte para que no se consuma demasiado rápido el vino, así conseguiremos que el pollo se empape bien con su sabor.
  7. Cuando el vino haya reducido, añadimos 3 vasos de caldo caliente (reservamos un vaso), el sobrecito de colorante (más o menos 1 cuchara de postre), removemos bien y dejamos que hierva el caldo.
  8. Cuando el caldo esté hirviendo (burbujeando) es el momento de añadir el arroz. Metemos una cuchara de madera y removemos bien para que el arroz se reparta por toda la paellera. Durante los 3 primeros minutos removeremos bien el arroz y después probamos de sal. Si es necesario añade una pizca de sal, remueve y vuelve a probar (la cantidad dependerá de lo salado que esté el caldo).
  9. Luego lo dejaremos a fuego medio durante 15 minutos sin volver a tocar el arroz. Si los guisantes son frescos añádelos ahora mismo y si son de lata espera al último minuto (de los 15) para echarlos (justo antes de apartar el arroz).
  10. Pasado ese tiempo apartamos la paellera del fuego y la tapamos con una paño de cocina limpio. Dejamos reposar el arroz con pollo durante cinco minutos y servimos acompañado de unas rodajas de limón (ver fotografía)

A comer:

Si durante los 15 minutos que tiene que estar cociendo el arroz con pollo ves que el caldo se ha consumido y que el arroz no está listo, añade el caldo restante poco a poco y muy caliente

Puede pasarte que el fuego no esté bien repartido por toda la paellera y si usas vitrocerámica o un fuego pequeño es posible que el arroz se quede sin hacer por los lados (la periferia) de la paellera. En ese caso es preferible estar removiendo constantemente el arroz con pollo hasta que esté hecho.

Por cierto que el saborcito que deja unas gotitas de limón sobre le arroz con pollo es impresionante.

Espero que les guste esta receta de arroz con pollo y que disfruten en la mesa con este plato. Un saludo cocineros y cocineras.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Vamos a empezar con un plato muy sencillo y fácil de hacer … “Huevos con guisantes y queso”. Es un plato muy nutritivo en el que el queso le da un toque distinto a los típicos guisantes con jamón.

Guisantes con Huevos y Queso

Ingredientes para hacer Huevos con guisantes y queso (para 4 personas):

  • 1 kilo de guisantes
  • 4 huevos (un huevo por persona)
  • 2 lonchas gruesas de queso curado de oveja (o al gusto)
  • Una cebolla grande
  • Aceite de Oliva
  • Pimienta negra
  • Sal

Receta para hacer Huevos con guisantes y queso:

  1. Pon agua a hervir, echa los guisantes y dos cucharadas pequeña de sal. Deja que cuezan hasta que estén tiernos.
  2. Pela la cebolla y pícala fina.
  3. En una sartén grande pon cuatro cucharadas de aceite de oliva a calentar a fuego medio y echa la cebolla picada.
  4. Cuando la cebolla esté bien hecha, más pochada que dorada, añade los guisantes que has cocido y una pizca de pimienta negra. Dejar a fuego medio durante 10 minutos removiendo de vez en cuando.
  5. Mientras los guisantes cogen sabor corta las lonchas de queso en tacos para que queden como en la foto de arriba.
  6. Después de los 10 minutos prueba los guisantes y añade un poco de sal si lo crees necesario. Luego añade los huevos uno a uno sobre los guisantes y dejamos cocer a fuego lento hasta que cuajen.
  7. Con los huevos ya cuajados sirve en los platos y reparte los trozos de queso sobre ellos.

A comer:

Con eso ya tienes tu plato de Huevos con guisantes y queso listo para degustar. Puedes cambiar el queso curado por otro que te guste más, pero que tenga consistencia.

Ten en cuenta que los huevos tardan un buen rato en cuajar sobre los guisantes, si pones el fuego muy fuerte quemarás la cebolla y algunos guisantes así que ten cuidado. No se como podría acelerar el cuajado de los huevos sin subir el fuego así que cualquier consejo será bien recibido.

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Un saludo cocineros y cocineras.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

 


Si quieres recibir un correo con las recetas de cada día escribe tu correo aquí debajo y pincha en "Enviar". Y recuerda .... es totalmente gratis!!

Pincha para cerrar