Bienvenidos a Javi Recetas!! Juntos prepararemos cada receta paso a paso. Recetas de cocina fácil, con fotos de las comidas y recetas paso a paso. Vamos a cocinar!!!
Pollo al Curry. Hoy una receta bien sencilla pero muy sabrosa. Se trata de un pollo al curry de inspiración india que lleva entre sus ingredientes leche de coco, curry, cebolla, almendras, cúrcuma, mantequilla, como ves toda una combinación de sabores algunos de los cuales ya probamos en nuestra receta de arroz con pollo al curry que aunque suene parecida es completamente diferente.
Si te gusta el picante añade la guindilla que viene en la receta, pero no añadas más curry del indicado en la receta (al menos la primera vez) hasta que le cojas el punto y lo dejes a tu gusto personal.
Por cierto, esta receta no necesita pan para mojar, pues el arroz que lleva como acompañamiento se mezcla perfectamente con la salsa dejando el plato limpio como una patena (o casi). ¿Te animas con un pollo al curry? Pues a la cocina!!!
Ingredientes para hacer Pollo al Curry (para 2 personas):
500 gramos de pechuga de pollo (unas 2 pechugas medianas)
250 gramos de champiñones frescos pequeños
250 gramos de cebolla (una cebolla mediana)
100 gramos de arroz Basmati (también vale arroz Thai y como última opción arroz de grano largo)
Especias: 1 guindilla (pimienta de cayena), 1 clavo de olor, 1 trozo pequeño de canela en rama, 1 gramo de curcuma, 1 gramo de jengibre molido y 2 gramos de curry
Además necesitarás: un molinillo eléctrico para picar las especias o un mortero y una buena maza
Receta para hacer Pollo al Curry (para dos personas):
Primero que nada prepararemos los champiñones. Límpialos (ver como limpiar champiñones) y si son muy pequeños déjalos enteros (por supuesto sin la parte terrosa del tallo). Si no son pequeñitos es mejor córtalos a cuartos (ver como cortar a cuartos). Resérvalos bien secos.
Ahora prepara el pollo, tan solo tienes que retirar el exceso de grasa que pueda venir en las pechugas y cortarlas en cuadrados medianos (unos 2 centímetros de largo). No te preocupes si quedan unos trozos más grades que otros y resérvalos en un plato cubierto con papel de aluminio.
Pela la cebolla y pícala en trozos pequeños. Pon en una cacerola (de unos 20 cm de diámetro) 5 cucharadas de aceite de oliva y los 25 gramos de mantequilla. Pon a fuego medio y cuando la mantequilla se haya derretido añade la cebolla y media cucharada pequeña de sal. Deja al fuego hasta que la cebolla se ponga traslucida (transparente).
Coge 1 clavo de olor (es una especia muy aromática) y ahora coge la canela en rama y corta un trozo del tamaño del clavo de olor. Pon las dos especias en el molinillo y si te van las emociones fuertes añade 1 pimienta de cayena o guindilla pequeña (también más o menos del tamaño del clavo). Acciona el molinillo hasta que quede todo bien fino.
Añade el jengibre, la curcuma y el curry y acciona el molinillo un par de segundos.
Ahora vamos a añadirle a las especias el ajo. Pélalo, córtalo en tres o cuatro trozos y mételo en el molinillo con las especias. Acciona el molinillo hasta que se forme una pasta (nuestra pasta de curry).
Cuando la cebolla esté en su punto (bien transparente) añade la pasta que acabamos de hacer y mezcla bien. Deja a fuego bajo mientras seguimos con la receta.
Coge una sartén mediana (de unos 18 cm de diámetro) y ponla al fuego sin aceite. Cuando esté algo caliente echa las almendras y deja que se tuesten durante unos segundos (cuidado que no se te quemen). Saca las almendras de la sartén y resérvalas.
En la misma sartén echa 3 cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté bien caliente echa los champiñones y saltea durante un par de minutos para que se doren ligeramente. Después echa los champiñones en la cacerola con la cebolla y la pasta de curry que acabamos de preparar.
En la misma sartén donde hemos salteado los champiñones y con el mismo aceite saltea a fuego fuerte el pollo con una pizca de sal. Luego echa el pollo en la cacerola con lo champiñones y añade 125 ml (medio vaso de tubo) de leche de coco. Mezcla bien y deja a fuego medio.
Tenemos que usar de nuevo el molinillo para moler las almendras que hemos tostado antes.. Tienen que quedar muy molidas (casi como la harina de almendras). Después añade los 125 ml restantes de leche de coco y acciona de nuevo el molinillo (un par de segundos) para que la leche se mezcla bien con la almendra. Vierte el contenido del molinillo en la cacerola con el pollo y los champiñones, remueve bien y deja a fuego medio-alto para que se reduzca la salsa de curry.
El pollo al curry ya está preparado pero resulta ideal acompañar este plato de un poco de arroz basmati cocido que nos refrescará el paladar mientras comemos el curry. Así que cuando veas que la salsa ha espesado bastante pon el fuego al mínimo para que el pollo al curry mantenga su calor mientras preparamos el arroz basmati.
Pon a hervir agua (con 3/4 de litro bastarán). Cuando el agua hierva añade el arroz con una cucharada pequeña de sal. Deja cocer hasta que el arroz esté en su punto (fíjate en las instrucciones del paquete o prueba de vez en cuando).
Cuando el arroz esté listo escurre bien y sírvelo recién hecho junto al pollo al curry en el mismo plato. Si quieres espolvorea con unas hojas de cilantro bien picadas. Fuera de la cocina y a comer!!!
A comer:
Si no tienes un molinillo eléctrico puedes usar un mortero y machacar muy bien el clavo. En este caso sustituye la canela en rama por medio gramo de canela en polvo (la puntita de un cuchillo).
Si para preparar la receta compraste una lata o bote de leche de coco y te sobró algo puedes aprovecharlo añadiendo la leche de coco al agua de cocción del arroz, de esta forma saldrá un arroz bien blanco y algo de sabor agarrará. También puedes añadir al agua un par de clavos de olor y una hoja de laurel para aromatizar aun más el arroz basmati.
Realmente quedan mucho mejor los champiñones si los cortas a cuartos que si los dejas enteros. Déjalos enteros solo si son muy pequeñitos
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús. El otro día veíamos una receta de aires orientales (Cofre Oriental de Gambas) y hoy seguimos en esa línea exótica con una receta marroquí llena de sabor y color. Se trata de una pechuga de pollo bien doradita endulzada con miel, dátiles y pasas y acompañada de un cuscús aromatizado con cúrcuma.
En la receta veréis que hay una pechuga de pollo (medianita) para cada comensal, pero mi novia dice que ésto “jarta mucho” y no le falta razón. Las recetas con sabores tan dulzones como ésta suelen saciar bastante así que si prefieres puedes preparar la receta con una sola pechuga (grandecita) para los dos. A la cocina!!
Ingredientes para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para 2 personas):
2 pechugas de pollo de tamaño medio
1 cebolla grande (200 gramos)
100 ml de moscatel (yo usé Moscatel Gloria de Chiclana de la Frontera)
3 cucharadas de pasas moscatel (si no las encuentra utiliza pasas sultanas sin pepitas)
8 dátiles sin hueso
250 ml de agua
8 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas grandes de miel
1 cucharada pequeña de sal (para las cebollas)
Para el marinado del pollo: 1 cucharada pequeña de jengibre en polvo, una tercera parte de una cuchara pequeña con anís en grano, una tercera parte de una cuchara pequeña con sal, 1 pizca de nuez moscada recién rallada, 1 cucharada grande de miel y 100 ml de moscatel.
Para el cuscús: 1 vaso de tubo (de los largos) con cuscús, 1 vaso de tubo y un cuarto con agua, 50 gramos de mantequilla sin sal y 1 cucharada pequeña de cúrcuma.
Receta para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para dos personas):
Vamos a poner el pollo a marinar para que coja todo el sabor de las especias y del moscatel. Coge un bol en el que entren las dos pechugas de pollo y echa junto a las pechugas todos los ingredientes del marinado (jengibre, anís en grano, sal, nuez moscada, miel y moscatel). Recuerda que solo usaremos 100 ml de moscatel y dejaremos los otros 100 ml para la salsa. Tapa el bol con film transparente y mete en la nevera durante 30 minutos (no hace falta más tiempo o las pechugas de pollo tomarían un sabor demasiado fuerte).
Coge los dátiles y las pasas moscatel y échalas en un bol con un cuarto de litro de agua (250 ml). Déjalas en remojo.
Saca la mantequilla del frigorífico y déjala a temperatura ambiente (si está fria no se mezclará bien con el cuscús).
Mientras tanto pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas y largas). Pon a calentar en una cacerola (de unos 30 cm de diámetro) seis cucharadas de aceite de oliva y echa las cebollas con media cucharadita de sal. Deja a fuego medio que se poche bien la cebolla. Queremos que se ponga traslúcida y que al final empiece a coger color y se dore un poco así que se llevará un buen rato (unos 20 minutos).
Ya casi habrán pasado los 30 minutos de marinado del pollo. Coge una sartén y calienta dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté muy caliente saca el pollo del marinado y échalo en la sartén con cuidado de que no te salte. Deja un rato de cada lado para que se dore por fuera y quede jugosa por dentro, seguramente tendrás que tapar la sartén porque con el fuego tan fuerte saltará mucho.
Cuando el pollo esté listo sácalo y échalo en la cacerola con las cebollas. Vierte en la sartén en la que has hecho el pollo los 100 ml restantes de moscatel y vuelve a tener cuidado de no quemarte con las salpicaduras. Sube el fuego y con una cuchara de madera raspa el fondo de la sartén para que el vino coja toda la sustancia del doradito del pollo. Deja un minuto para que se evapore el alcohol y viertelo sobre las cebollas (que ya deben estar en su punto).
Añade en la cacerola el bol con los 250 ml de agua, las pasas y los dátiles. Añade dos cucharadas grandes de miel y pon a fuego medio. Deja que se reduzca la salsa poco a poco. Espesará y cogerá una consistencia un pelín gelatinosa gracias a la miel.
Cuando la salsa haya espesado a tu gusto baja el fuego para conservar el calor y prepararemos el cuscús en el último momento.
Pon el cuscus en una fuente lo más extendido que puedas por el fondo. Calienta el agua hasta que hierva y entonces añade al agua la cucharada pequeña de cúrcuma. Mezcla bien y vierte el agua caliente sobre el cuscús.
Deja que el cuscús esponje durante cinco y entonces añade la mantequilla cortada a taquitos. Mezcla bien y reparte el cuscús entre los dos platos.
Coge las pechugas y cortalas en medallones de unos 2 centímetro de ancho y colócalas sobre el cuscús (fíjate en la foto). Después baña con abundante salsa tanto el pollo como el cuscús. Fuera de la cocina y a comer!!
A comer:
El anís en grano es bastante digestivo y hace que la receta caiga bastante bien en el estómago, pero no te pases con él, añade solo la cantidad indicada en la receta, ya que el anís tiene un sabor muy fuerte y si te añades demasiado creerás que te estás comiendo un pestiño en vez de una pechuga de pollo
El cuscús se prepara en cinco minutos y se enfría muy pronto. Como esta receta requiere que el cuscús esté a buena temperatura no lo prepares hasta que la salsa esté en su punto. Es más fácil conservar el calor de la salsa a la miel dejandola a fuego bajo y así esperar a que el cuscús esté recién hecho. Por cierto he comprobado que cuando el cuscús se pega formando una bola gomosa (y no quedan los granos sueltos) suele ser por que el cuscús es de baja calidad. Compra un cuscús de calidad extra, creeme que merece la pena.
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Dicen las malas lenguas que cuando Delantal estaba preparando este pollo frito se le fué el santo al cielo mientra estaba navegando por Internet. El resultado de tal despiste fue que lo que iba para pollo en salsa acabó convirtiendose en pollo frito y de ahí el nombre de esta receta “Pollo Frito al Internet”.
Yo no la he probado, pero solo con ver el vídeo se sabe que está bueno. Así que ya sabes, apunta los ingredientes de esta receta y a la cocina!!!
Ingredientes para hacer Pollo frito “al Internet” (para 4 personas):
1 Kilo de pollo troceado
dos cabezas de ajo
un vaso de vino blanco
dos hojas de laurel
sal y aceite
Vídeo receta para hacer Pollo frito “al Internet” (para cuatro personas):
Ya veis que a veces con un despiste salen cosas buenas, por cierto el otro día fui yo el que se despistó mientras freía la cebolla y cree un nuevo plato al que llamé Cebolla a … “la basura”
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato de Con Delantal. Nos vemos en la cocina. Un saludo cocineras y cocineros.
La fideuá es una receta de origen valenciano (fideuá se escribe fideuàen Valenciano) y es común llamarla la paella de los marineros. Según cuenta la Wikipedia fue Juan Bautista Pascual (cocinero de un barco de pesca) quien la inventó en su afán por intentar que el patrón de su barco le resultara menos apetitosa. La receta fue un éxito y por lo tanto Bautitsta consiguió el efecto contrario al deseado
Las recetas de fideuá difieren según el grosor del fideo que se usa ya que no es lo mismo cocinar un fideo fino que otro grande y hueco por dentro. Hoy vamos a ver como hacer una fideuá con este tipo de fideos (el gordo y hueco) y en esencia la receta es la misma que la de arroz con pollo pero cambiando el arroz por los fideos y poco más. Si prefieres usar otro tipo de fideos tendrás que ajustar los tiempos de cocción para que no se te pasen. Vamos a la cocina!!!
Ingredientes para hacer Fideuá (para 2 personas):
180 gramos de fideos (1 vaso de tubo)
250 gramos de pechuga de pollo
1 litro de caldo de pollo o ave (4 vasos de tubo)
1/4 de litro de vino blanco de cocinar (1 vaso de tubo)
1 sobre de colorante alimenticio (1 cuchara pequeña)
aceite de oliva
sal y pimienta
Receta para hacer Fideuá (para dos personas):
Hecha en una paellera, o una cazuela, cinco cucharadas de aceite de oliva y pon a calentar. Cuando esté el aceite añade los dos dientes de ajo enteros y el pollo limpio cortado a trocitos, una pizca de sal y 3 vueltas de molinillo de pimienta. Deja que se dore (unos 5 minutos).
Corta los pimientos en tiras (ver foto) y pica la cebolla muy fina.
Cuando esté el pollo listo sácalo de la paellera y reserva (quita también los ajos). Echa otras cinco cucharadas de aceite de oliva y añade la cebolla (déjala al fuego otros 5 minutos).
Luego añade los pimientos y la hoja de laurel y deja la verdura durante 8 minutos más.
Mientras pelamos los tomates y los picamos muy finamente. Cuando esté lista la verdura añade el tomate y el pollo reservado. Deja al fuego unos cinco minutos y después añade el vino y deja que se evapore el alcohol. Pon a calentar el caldo de pollo (en un cazo o microondas).
Cuando se halla reducido casi todo el vino (es decir tenemos que dejar que se consuma el vino hasta que quede casi no quede) añade 3 vasos de caldo de pollo caliente (reservamos un vaso) y el sobre de colorante (una cucharada pequeña de colorante alimenticio) removemos bien y dejamos que hierva el caldo.
Cuando el caldo esté hirviendo (burbujeando) es el momento de añadir la pasta (los fideos). Metemos una cuchara de madera y removemos bien para que los fideos se repartan por toda la paellera. Lo dejaremos a fuego medio durante 15 minutos removiendo de vez en cuando. Si los guisantes son frescos el momento de añadirlos es pasados los 3 primeros minutos y si son de lata espera al último minuto (de los 15) para echarlos (justo antes de apartar la fideuá).
Pasado ese tiempo apartamos la paellera del fuego y la tapamos con una paño de cocina limpio. Dejamos reposar la fideuá con pollo durante cinco minutos y servimos. Puedes servir con los ajos fritos (ver fotografía).
A comer:
Si durante la cocción de la fideos ves que el caldo se ha consumido y que la fideuá aún no está lista, añade el caldo restante (el vaso que guardamos) poco a poco y muy caliente.
Puede pasarte que el fuego no esté bien repartido por toda la paellera y si usas vitrocerámica o un fuego pequeño es posible que la fideuá se quede sin hacer por los ladosde la paellera. En ese caso es preferible estar removiendo constantemente los fideos hasta que esté bien hecha la fideuá.
Como puedes ver en la foto a mi me gusta esta receta bastante sequita, si prefieres algo más caldoso añade un poco más de caldo.
Espero que les guste esta receta caseray que disfruten en la mesa con esta Fideuá. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Hoy Pita Fajitas o lo que es lo mismo un pan de pita con un relleno de fajitas de pollo al estilo mexicano. De modo que tras la salsa boloñesa (comida italiana) y el arroz chino tres delicias (comida china) seguimos nuestro viaje culinario con una receta de cocina fácil que nos lleva desde la región mediterránea oriental (de donde es originario el pan de pita según la Wikipedia) hasta el otro lado del mundo con nuestro relleno para fajitas (comida mexicana).
Para condimentar el pollo vamos a usar nuestro sazonador para guacamole que además de usarlo para hacer un guacamole rápido, también sirve para sazonar unas fajitas. Si lo quieres más picante añade un poco más de pimienta de cayena picada, pero no te pases que pica mucho. Ten en cuenta que si no tienes el sazonador tienes que añadir a la receta los ingredientes para hacerlo (jengibre, azúcar, comino en grano, pimentón dulce, pimienta blanca, sal gruesa, ajo en polvo, cebolla en polvo y pimientas de cayena). A la cocina!!!
Ingredientes para hacer Pita Fajitas (para 2 personas):
Receta para hacer Pita Fajitas (para dos personas):
Lo primero es preparar nuestro sazonador para guacamole (si no lo tienes echo de la otra vez). Recuerda que si no quieres preparar un bote entero puedes hacer un poco solo para esta receta (si quieres saber como pincha aquí y lee al final de esa receta).
Corta la cebolla en juliana (en tiras finas) y ponla al fuego en una sartén (entre mediana y grande) con cuatro cucharadas de aceite de oliva. Echa media cucharada pequeña de sal y deja que se vaya haciendo la cebolla poco a poco.
Mientras se hace la cebolla lava bien los pimientos y córtalos en tiras de medio centímetro de grosor (mira la fotografía). Echa el pimiento a la cebolla y deja a fuego medio 15 minutos.
Ahora aprovechamos para cortar el pollo en tiras y ponerlo en una sartén con las otras cuatro cucharadas de aceite de oliva. Cuando cambie el color añade una cucharada pequeña del sazonador de guacamole y mezcla bien. Remueve de vez en cuando y cuando esté listo añade el pollo a la sartén con la verdura.
Si quieres puedes añadir el queso rallado (yo no lo hice en esta ocasión pero queda muy rico). Mezcla todo bien y aparta del fuego.
Pon a calentar las pitas. Puedes hacerlo en la tostadora, en una plancha o el horno. Cuando las pitas estén calientes y tostadas a tu gusto, corta por uno de los lados (fíjate en la foto), rellénalas y listo. Fuera de la cocina y a comer!!!!
A comer:
Si no tenéis ganas de prepara el sazonador tienes que añadir un diente de ajo finamente picado a la cebolla y condimentar el pollo con media pimienta de cayena finamente picada, media cucharada pequeña con pimentón dulce , un poco de pimienta recién molida (un para de vueltas de molinillo) y media cucharada pequeña de sal.
Cuidado cuando rellenes las pitas porque al estar huecas por dentro retienen mucho calor (en forma de vapor) y puedes quemarte. No es buena idea intentar rellenar las pitas antes de calentarlas pues el pan de pita suele ser quebradizo si no está tostado. El próximo día veremos un pequeño truco para que rellenar una pita no os cueste ningún trabajo.