Javi Recetas

Cocina Internacional

Frijoles. Ya sabéis que me encanta la comida mexicana y estos frijoles son una de mis debilidades. Como más me gustan es acompañando un arroz blanco como guarnición de unas fajitas o unos burritos, pero puedes usarlos también para hacer frijoles refritos u otras muchas recetas que tienen como base este potaje de frijoles.

Existen muchas formas de llamar a los frijoles según el lugar en el que estemos, por ejemplo por Cádiz y Andalucía a los frijoles se les llaman habichuelas, mientras que en el resto de España se suelen llamar alubias o judías. En otros lugares como en Argentina o Bolivia reciben el nombre de porotos y en el Perú el frijol se convierte en frejol (ver más en la Wikipedia).

Independientemente de como los llamemos hay que tener en cuenta que existen muchísimas variantes de frijoles (alubias) como las rojas, las negras, las de careta, las pintas, etc. pero para hacer unos frijoles al estilo mexicano es conveniente usar unos frijoles rojos o negros para obtener un sabor más genuino. A la cocina!!

Frijoles

Ingredientes para hacer Frijoles (para 4-8 personas):

  • 500 gramos de frijoles rojos (o negros)
  • 1 cebolla grande (250 gramos)
  • 2 chiles serranos o 1 pimiento verde italiano (de los largos) y una guindilla seca
  • 6 dientes de ajo
  • 1 tomate grande
  • 2 cucharadas de manteca de cerdo (total 80 gramos)
  • 1 hoja seca de laurel
  • Agua
  • sal

Receta para hacer Frijoles (para cuatro u ocho personas):

  1. Para hacer frijoles al estilo tradicional habría que estar muchas horas con la cacerola al fuego. Para ahorrarnos este trabajo vamos a ver como preparar los frijoles de una forma más rápida. Lo primero de todo es enjuagar bien bajo el grifo los frijoles, a veces vienen con algo de polvo o arena y hay que dejarlos bien limpios. Ahora coge la cacerola u olla donde vas a preparar los frijoles y mete éstos adentro. Cúbrelos con abundante agua, de forma que queden unos tres dedos de agua por encima de los frijoles. Deja toda la noche en remojo.
  2. A la mañana siguiente los frijoles se habrán reblandecido un poco y los podremos preparar en menos tiempo. Fíjate que el agua se ha puesto colorada (o negra según el tipo de frijol que uses). Si tiramos el agua el caldo resultante nos quedará menos oscuro así que la conservaremos (por eso es importante lavarlos bien antes de poner a remojo, para que este agua esté bien limpia).
  3. Pon la olla al fuego y añade media cebolla, el pimiento verde y la guindilla (o sustituye ambos por el chile serrano), cuatro dientes de ajo pelados y la hoja de laurel.  Si es necesario añade agua para cubrir las verduras y deja a fuego medio bajo durante 2 horas.
  4. Remueve de vez en cuando con cuidado de que no se queme y vigila para que en todo momento quede un dedo de agua por encima de los frijoles. Si es necesario (que lo será casi seguro) añade agua (no hay que calentarla) de vez en cuando.
  5. Cuando lleven dos horas saca la cebolla, la hoja de laurel, los dientes de ajo, la guindilla y el pimiento. Añade una cucharada de manteca de cerdo y deja al fuego hasta que estén bien blandas las judías. No añadas sal de momento.
  6. Cuando las judías estén blandas prepararemos un refrito con el que espesaremos y daremos sabor a los frijoles. Coge la media cebolla restante y pícala finamente. Ponla al fuego con la otra cucharada de manteca de cerdo y deja que se dore lentamente. Añade al sofrito media cucharada pequeña de sal.
  7. Cuando lleve un par de minutos la cebolla al fuego añade dos diente de ajo cortados en láminas finas.
  8. Mientras se doran ligeramente las verduras (no dejes que se quemen, solo que cojan un bonito color dorado) vamos a pelar el tomate, quitarle las pepitas y cortarlo en trocitos muy pequeños, muy, muy picado. Cuando las verduras estén en su punto añade el tomate y fríe durante cuatro o cinco minutos.
  9. Después solo nos queda añadir al refrito tres cucharadas de frijoles y seis cucharadas del caldo en el que se han hecho los frijoles. Mezclamos bien, añadimos toda la mezcla a una batidora y lo batimos hasta que quede una masa bien fina.
  10. Añadimos esta mezcla a los frijoles (si quieres puedes pasarla por un colador pero si está bien triturada no es necesario), mezclamos y dejamos al fuego 10 minutos más.
  11. Probamos de sal, añadimos la cantidad necesaria (a nuestro gusto) y listo. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Como vez la receta da para entre 4 y 8 personas dependiendo de como vayamos a emplear los frijoles, como guarnición o como plato principal. Puede que si los utilizas como plato principal la receta te parezca un tanto triste (como para comerse un plato entero) ya que no lleva los típicos ingredientes que acompañan a las alubias en España (como chorizo o morcilla por ejemplo).  Si decides tomarlo así añade a tu gusto lo que prefieras para enriquecerlo!!

La auténtica receta mexicana se prepara utilizando chiles serranos (que se queman directamente sobre una llama, se pelan y se añaden al agua sin las pepitas), pero como no resulta fácil encontrarlos yo utilicé un pimiento verde y una guindilla seca (no una pimienta de cayena). El resultado no es el mismo pero te aseguro que queda riquísimo.

Si en el punto 3 al añadir el agua para cubrir las verduras no quieres que el pimiento y la guindilla floten haz un corte en sus puntas para que entre el agua y se queden dentro del caldo.

Si te queda muy espesa la salsa de los frijoles (a mi me gustan así) solo tienes que añadir un poquito de agua o caldo. Si te queda muy ligera aplasta algunos frijoles más e incorpóralos al guiso.

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

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Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús. El otro día veíamos una receta de aires orientales (Cofre Oriental de Gambas) y hoy seguimos en esa línea exótica con una receta marroquí llena de sabor y color. Se trata de una pechuga de pollo bien doradita endulzada con miel, dátiles y pasas y acompañada de un cuscús aromatizado con cúrcuma.

En la receta veréis que hay una pechuga de pollo (medianita) para cada comensal, pero mi novia dice que ésto “jarta mucho” y no le falta razón. Las recetas con sabores tan dulzones como ésta suelen saciar bastante así que si prefieres puedes preparar la receta con una sola pechuga (grandecita) para los dos. A la cocina!!

Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús

Ingredientes para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para 2 personas):

  • 2 pechugas de pollo de tamaño medio
  • 1 cebolla grande (200 gramos)
  • 100 ml de moscatel (yo usé Moscatel Gloria de Chiclana de la Frontera)
  • 3 cucharadas de pasas moscatel (si no las encuentra utiliza pasas sultanas sin pepitas)
  • 8 dátiles sin hueso
  • 250 ml de agua
  • 8 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas grandes de miel
  • 1 cucharada pequeña de sal (para las cebollas)
  • Para el marinado del pollo: 1 cucharada pequeña de jengibre en polvo, una tercera parte de una cuchara pequeña con anís en grano, una tercera parte de una cuchara pequeña con sal, 1 pizca de nuez moscada recién rallada, 1 cucharada grande de miel y 100 ml de moscatel.
  • Para el cuscús: 1 vaso de tubo (de los largos) con cuscús, 1 vaso de tubo y un cuarto con agua, 50 gramos de mantequilla sin sal y 1 cucharada pequeña de cúrcuma.

Receta para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para dos personas):

  1. Vamos a poner el pollo a marinar para que coja todo el sabor de las especias y del moscatel. Coge un bol en el que entren las dos pechugas de pollo y echa junto a las pechugas todos los ingredientes del marinado (jengibre, anís en grano, sal, nuez moscada, miel y moscatel). Recuerda que solo usaremos 100 ml de moscatel y dejaremos los otros 100 ml para la salsa.  Tapa el bol con film transparente y mete en la nevera durante 30 minutos (no hace falta más tiempo o las pechugas de pollo tomarían un sabor demasiado fuerte).
  2. Coge los dátiles y las pasas moscatel y échalas en un bol con un cuarto de litro de agua (250 ml). Déjalas en remojo.
  3. Saca la mantequilla del frigorífico y déjala a temperatura ambiente (si está fria no se mezclará bien con el cuscús).
  4. Mientras tanto pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas y largas). Pon a calentar en una cacerola (de unos 30 cm de diámetro) seis cucharadas de aceite de oliva y echa las cebollas con media cucharadita de sal. Deja a fuego medio que se poche bien la cebolla. Queremos que se ponga traslúcida y que al final empiece a coger color y se dore un poco así que se llevará un buen rato (unos 20 minutos).
  5. Ya casi habrán pasado los 30 minutos de marinado del pollo. Coge una sartén y calienta dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté muy caliente saca el pollo del marinado y échalo en la sartén con cuidado de que no te salte. Deja un rato de cada lado para que se dore por fuera y quede jugosa por dentro, seguramente tendrás que tapar la sartén porque con el fuego tan fuerte saltará mucho.
  6. Cuando el pollo esté listo sácalo y échalo en la cacerola con las cebollas. Vierte en la sartén en la que has hecho el pollo los 100 ml restantes de moscatel y vuelve a tener cuidado de no quemarte con las salpicaduras. Sube el fuego y con una cuchara de madera raspa el fondo de la sartén para que el vino coja toda la sustancia del doradito del pollo. Deja un minuto para que se evapore el alcohol y viertelo sobre las cebollas (que ya deben estar en su punto).
  7. Añade en la cacerola el bol con los 250 ml de agua, las pasas y los dátiles. Añade dos cucharadas grandes de miel y pon a fuego medio. Deja que se reduzca la salsa poco a poco. Espesará y cogerá una consistencia un pelín gelatinosa gracias a la miel.
  8. Cuando la salsa haya espesado a tu gusto baja el fuego para conservar el calor y prepararemos el cuscús en el último momento.
  9. Pon el cuscus en una fuente lo más extendido que puedas por el fondo. Calienta el agua hasta que hierva y entonces añade al agua la cucharada pequeña de cúrcuma. Mezcla bien y vierte el agua caliente sobre el cuscús.
  10. Deja que el cuscús esponje durante cinco y entonces añade la mantequilla cortada a taquitos. Mezcla bien y reparte el cuscús entre los dos platos.
  11. Coge las pechugas y cortalas en medallones de unos 2 centímetro de ancho y colócalas sobre el cuscús (fíjate en la foto). Después baña con abundante salsa tanto el pollo como el cuscús. Fuera de la cocina  y a comer!!

A comer:

El anís en grano es bastante digestivo y hace que la receta caiga bastante bien en el estómago, pero no te pases con él, añade solo la cantidad indicada en la receta, ya que el anís tiene un sabor muy fuerte y si te añades demasiado creerás que te estás comiendo un pestiño en vez de una pechuga de pollo ;)

El cuscús se prepara en cinco minutos y se enfría muy pronto. Como esta receta requiere que el cuscús esté a buena temperatura no lo prepares hasta que la salsa esté en su punto.  Es más fácil conservar el calor de la salsa a la miel dejandola a fuego bajo y así esperar a que el cuscús esté recién hecho. Por cierto he comprobado que cuando el cuscús se pega formando una bola gomosa (y no quedan los granos sueltos) suele ser por que el cuscús es de baja calidad. Compra un cuscús de calidad extra, creeme que merece la pena.

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Cofre Oriental de Gambas. Hace un tiempo que no publicaba nada de comida china por eso hoy vamos a ver este cofre de tortilla dulce que encierra un revuelto oriental con algunos de los ingredientes de nuestro arroz tres delicias (pero sin arroz) y con unas gambas de acompañamiento regadas con una salsa muy parecida a la del pollo al limón.

Para preparar la receta necesitaremos una sartén de 24-26 centímetros de diámetro y unos aros de metal (moldes para emplatar) de 8 centímetros de diámetro por 6 centímetros de alto. Puedes emplear moldes de otros tamaños pero entonces tendrás que ajustar el tamaño de la sartén que uses para la tortilla dulce para que salga unas tiras de tortilla que se adapten a las nuevas medidas.

Es una receta muy fácil de hacer, aunque un poco entretenida, y con una presentación excelente que la hace perfecta para servir como plato estrella cuando organicéis una velada de comida oriental en casa. Por cierto el sabor es muy suave y la combinación de texturas os sorprenderá. A la cocina!!!

Cofre Oriental de Gambas

Ingredientes para hacer Cofre Oriental de Gambas (para 2 personas):

  • 250 gramos de gambas peladas
  • 5 huevos grandes XL (3 para las tortillas y 2 para el revuelto)
  • 100 gramos de jamón cocido
  • 4 cucharadas de guisantes cocidos (o de tarro)
  • 1 limón
  • 125 ml de agua (medio vaso de tubo)
  • salsa de soja
  • 2 cucharadas de Jerez seco (u otro vino similar)
  • 1 cucharada pequeña y rasa de harina fina de maíz (maicena)
  • 5 cucharadas pequeñas de azúcar
  • 1 pimienta de cayena
  • aceite de girasol
  • sal

Receta para hacer Cofre Oriental de Gambas (para dos personas):

  1. Lo primero será preparar el limón, lávalo muy bien y ralla su piel. Luego exprime su zumo y resérvalo.
  2. Vamos a preparar las gambas que más tarde dividiremos en dos mitades, una para el revuelto y otra que servirá de acompañamiento (ver fotografía de arriba). En una sartén pon a calentar tres cucharadas de aceite de girasol con la cayena. Cuando el aceite esté caliente saltea las gambas peladas durante un par de minutos.
  3. A continuación añade las tres cucharadas del vino de Jerez Seco y deja que se evapore el alcohol. Después retira la mitad de las gambas a un plato y resérvalas.
  4. Añade a la sartén (donde quedaron la otra mitad de las gambas) cinco cucharadas de zumo de limón y 100 ml de los 125 ml de agua. En los 25 ml de agua restantes disuelve la cucharada de maicena e incorpóralo a la sartén. Por último añade una cucharada de la ralladura de limón y dos cucharadas de azúcar. Deja a fuego lento hasta que se vuelva gelatinosa, pruébala y si está ácida añade un poco más de azúcar.
  5. Cofre Oriental de Gambas Paso 1

  6. Vamos a preparar nuestros cofres de tortilla. En una sartén de 26 cm de diámetro pon a calentar una cucharada de aceite de girasol. Bate un huevo con una pizca de sal (lo que te entra en la puntita de los dedos) y 1 cucharada pequeña de azúcar. Vierte la mezcla en la sartén de forma que obtengamos una tortilla muy, muy fina y que ocupe todo el fondo de la sartén. En unos segundo la tortilla estará hecha por un lado, dale la vuelta con cuidado (usa unas pinzas o una espátula de madera) y termina de hacer. Cuando la tengas lista sácala a un plato y resérvala. Necesitamos una tortilla y media para hacer cada cofre de gambas, así que tienes que hacer dos tortillas más siguiendo los mismo pasos para conseguir las tres tortillas.
  7. Cofre Oriental de Gambas Paso 2

  8. Ahora tenemos que cortar las tortillas en tiras de unos 2 cm de ancho. Coge uno de los aros de emplatar y forra sus paredes con las tiras de tortilla de forma que cada tira cubra el fondo del aro, suba por una pared del aro y quede colgando por fuera de éste (mira la foto con el Paso 1). Recuerda que necesitarás una tortilla y media para forrar de esta forma cada aro. Cuando tengamos los dos aros terminados prepararemos las tapas de nuestros cofres. Coge una loncha de jamón cocido y con un vaso de tubo (de los largos) boca abajo corta dos círculos (en la foto con el Paso 3 puedes ver a los círculos de jamón). Resérvalos para más adelante.
  9. Cofre Oriental de Gambas Paso 3

  10. Es hora de preparar el revuelto para rellenar nuestros cofres. Pica el jamón cocido restante y échalo en un bol junto con dos huevos, los guisantes, 2 cucharadas de salsa de soja y las gambas que apartamos al principio de la receta (las que tienen la salsa de limón las dejamos a parte). Bate todo con un tenedor y échalo en una sartén con un par de cucharadas de aceite de girasol. Remueve durante un rato hasta que cuaje el huevo y entonces reparte el revuelto entre los dos moldes (ver foto Paso 2).
  11. Ahora dobla las tiras de tortilla que sobresalían del borde hacia el interior del molde y coloca encima los círculos de jamón cocido que teníamos reservado (ver foto Paso 3).
  12. Ya solo nos queda emplatar. Mete por debajo de los aros una espátula, así podrás desplazar el cofre de tortilla sin que se rompa. Lleva cada cofre a su plato, saca la espátula y levanta con cuidado los aros. Los cofres cederán un poco y se abombarán (como en la foto principal de arriba) tomando una forma redondeada. Añade por encima algunas gambas con la salsa de limón y sirve algunas más de acompañamiento. Decora con un poco de salsa de soja, fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Ten en cuenta que la salsa tienen que cocinar durante un rato para que se pierda el sabor de la maicena y se descubra el sabor del limón y el azúcar. Si haces la salsa con el fuego demasiado fuerte la salsa quedará “cruda” y su sabor no será agradable, si te pasa ésto puedes disimularlo añadiendo un poco más de limón y azúcar hasta que tapes el sabor, pero ya no será lo mismo.

Esta receta aguanta poco el calor así que hay que prepararla justo antes de servir o calentar un poco en el horno después de emplatar.

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineras y cocineros.

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Hoy Pita Fajitas o lo que es lo mismo un pan de pita con un relleno de fajitas de pollo al estilo mexicano. De modo que tras la salsa boloñesa (comida italiana) y el arroz chino tres delicias (comida china) seguimos nuestro viaje culinario con una receta de cocina fácil que nos lleva desde la región mediterránea oriental (de donde es originario el pan de pita según la Wikipedia) hasta el otro lado del mundo con nuestro relleno para fajitas (comida mexicana).

Para condimentar el pollo vamos a usar nuestro sazonador para guacamole que además de usarlo para hacer un guacamole rápido,  también sirve para sazonar unas fajitas. Si lo quieres más picante añade un poco más de pimienta de cayena picada, pero no te pases que pica mucho. Ten en cuenta que si no tienes el sazonador tienes que añadir a la receta los ingredientes para hacerlo (jengibre, azúcar, comino en grano, pimentón dulce, pimienta blanca, sal gruesa, ajo en polvo, cebolla en polvo y pimientas de cayena). A la cocina!!!

Pita Fajitas

Ingredientes para hacer Pita Fajitas (para 2 personas):

  • 4 pitas (2 pitas por persona)
  • 200 gramos de pechuga de pollo
  • 1/2 pimiento verde y 1/2 pimiento rojo (pimientos de asar)
  • 50 gramos de cebolla en juliana
  • 80 gramos de queso rallado para fundir (opcional)
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • 8 cucharadas de aceite de oliva
  • sal

Receta para hacer Pita Fajitas (para dos personas):

  1. Lo primero es preparar nuestro sazonador para guacamole (si no lo tienes echo de la otra vez). Recuerda que si no quieres preparar un bote entero puedes hacer un poco solo para esta receta (si quieres saber como pincha aquí y lee al final de esa receta).
  2. Corta la cebolla en juliana (en tiras finas) y ponla al fuego en una sartén (entre mediana y grande) con cuatro cucharadas de aceite de oliva. Echa media cucharada pequeña de sal y deja que se vaya haciendo la cebolla poco a poco.
  3. Mientras se hace la cebolla lava bien los pimientos y córtalos en tiras de medio centímetro de grosor (mira la fotografía). Echa el pimiento a la cebolla y deja a fuego medio 15 minutos.
  4. Ahora aprovechamos para cortar el pollo en tiras y ponerlo en una sartén con las otras cuatro cucharadas de aceite de oliva. Cuando cambie el color añade una cucharada pequeña del sazonador de guacamole y mezcla bien. Remueve de vez en cuando y cuando esté listo añade el pollo a la sartén con la verdura.
  5. Si quieres puedes añadir el queso rallado (yo no lo hice en esta ocasión pero queda muy rico). Mezcla todo bien y aparta del fuego.
  6. Pon a calentar las pitas. Puedes hacerlo en la tostadora, en una plancha o el horno. Cuando las pitas estén calientes y tostadas a tu gusto, corta por uno de los lados (fíjate en la foto), rellénalas y listo. Fuera de la cocina y a comer!!!!

A comer:

Si no tenéis ganas de prepara el sazonador tienes que añadir un diente de ajo finamente picado a la cebolla y condimentar el pollo con media pimienta de cayena finamente picada, media cucharada pequeña con pimentón dulce , un poco de pimienta recién molida (un para de vueltas de molinillo) y media cucharada pequeña de sal.

Cuidado cuando rellenes las pitas porque al estar huecas por dentro retienen mucho calor (en forma de vapor) y puedes quemarte. No es buena idea intentar rellenar las pitas antes de calentarlas pues el pan de pita suele ser quebradizo si no está tostado. El próximo día veremos un pequeño truco para que rellenar una pita no os cueste ningún trabajo.

Espero que les guste esta receta de cocina internacional y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocinaras y cocineros.

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Antes de ayer toco comida china y hoy toca comida italiana en forma de salsa para pasta. En esta ocasión vamos a ver como preparar una salsa boloñesa que podrás mezclar con la pasta que prefieras (espaguetis, fetuccini, macarrones y si eres muy comilón incluso con tortellinis). También puedes usar la salsa boloñesa como relleno para una lasaña o unos canelones.

Como puedes ver en la foto esta salsa va perfecta a unos macarrones aunque lo mejor para la salsa boloñesa es una pasta ancha que recoja bien la salsa. Una cosa más antes de mandarte a la cocina, ayer repetí una vez más esta receta haciendo algunas modificaciones y no me gustó demasiado el resultado, por eso sería interesante que leyeras al final de la receta los consejos que te doy para que no te pase lo mismo. A la cocina!!!

Salsa Boloñesa

Ingredientes para hacer Salsa Boloñesa (para 2 personas):

  • 160 gramos de pasta (200 gramos si comes mucho)
  • 200 gramos de carne de cerdo picada (o una mezcla de cerdo y ternera)
  • 400 gramos de tomates (no uses tomates de ensalada y si pueden ser tomates pera mejor)
  • 100 gramos de cebolla picada
  • 1 zanahoria
  • 1/4 de vaso de tubo con vino tinto (unos 65 ml) (también puedes usar vino blanco)
  • 1/4 de vaso de tubo con leche (unos 65 ml)
  • aceite de oliva (8 cucharadas)
  • Queso parmesano rallado
  • nuez moscada, sal y pimienta

Receta para hacer Salsa Boloñesa (para dos personas):

  1. Pon en un cazo agua a hervir. Cuando hierva mete la zanahoria pelada unos 15 minutos.
  2. Coge la cebolla picada y échala a una sartén con el aceite de oliva. Deja que se haga la cebolla poco a poco hasta que se ponga traslucida (algo transparente). Entonces añade la carne de cerdo picada y con la ayuda de una espátula de madera separa bien la carne para que quede suelta. Añade media cuchara pequeña con sal y deja al fuego hasta que la carne se dore, también se dorará la cebolla.
  3. Cuando la carne y la cebolla estén doradas añade el vino tinto y deja que se evapore. Si es necesario sube un poco el fuego, pero no demasiado pues entonces se evaporará demasiado rápido y la salsa cogerá poco sabor a vino.
  4. Cuando haya desaparecido el vino añade la leche, un poco de pimienta y nuez moscada rallada al gusto y deja a fuego suave para que la carne absorba la leche (unos 20 minutos).
  5. Mientras tanto pela los tomates (no les quites las semillas) y córtalos a trozos muy pequeños. Coge la zanahoria que hemos cocido y córtala a taquitos.
  6. Cuando la leche se haya reducido bastante añade la zanahoria y los tomates y deja a fuego lento que se haga la salsa (otros 20 minutos).
  7. Por último prepara la pasta en agua hirviendo salada (1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta) y escurre bien. Mezcla con la salsa y añade generosamente el queso parmesano rayado. Fuera de la cocina y a comer!!!!

A comer:

Lo primero a tener en cuenta es que esta receta sin el queso parmesano se queda totalmente a medias. Si no te gusta el queso parmesano quizás sea mejor preparar la salsa boloñesa con otros ingredientes para equilibrar el sabor final de la salsa. Prueba a añadirle bacon y orégano por ejemplo.

Es un error no hacer bien la cebolla y la carne, si dejas alguno de estos ingredientes a medias tendrán un sabor demasiado acentuado y la salsa será muy pobre en contrastes, así que ya sabes si quieres preparar una rica salsa boloñesa casera ponte en la cocina sin prisas y dale a cada paso de la receta el tiempo que necesita.

Espero que les guste receta de pasta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineras y cocineros.

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Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!

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