Risotto de Setas. El otro día preparamos un caldo de verduras que ya avisé que nos serviría de base para preparar este Risotto de Setas. Para quien no sepa que es exactamente un risotto podríamos decir que se trata de un arroz que se prepara añadiendo caldo poco a poco y que se termina con mantequilla dándole al plato una consistencia cremosa.
Esta es una receta de comida italiana que se prepara normalmente con Funghi Porcini (un tipo de setas muy apreciado por los italianos) pero en España no se encuentra fácilmente a menos que compres las setas secas (Funghi Porcini Secchi) en cuyo caso tendrías que rehidratarlas. Nosotros prepararemos nuestro risotto con dos de las variedades de setas más fáciles de encontrar, los Champiñones y Portobellos, pero si tienes a mano otras no dudes en usarlas. A la cocina!!

Ingredientes para hacer Risotto de Setas (para 2 personas):
- 180 gramos de arroz arborio o arroz bomba (dos cazos llenos)
- 600-700 ml de caldo de verduras
- 150 gramos de champiñones
- 150 gramos de setas portobello
- 100 gramos de cebolleta (o cebolla)
- 75 gramos de mantequilla sin sal
- 50 gramos de queso parmesano
- 100 ml de vino blanco
- 2 dientes de ajo
- 7 cucharadas de aceite de oliva
- pimienta negra
- sal
Receta para hacer Risotto de Setas (para dos personas):
- Lo primero será preparar el caldo de verduras. Si tienes tiempo lo mejor es hacer un caldo casero (puedes ver como pinchando en –> caldo de verduras casero). Si no tienes tiempo o te da pereza prepara el caldo con una pastilla de caldo concentrado o compralo envasado, pero hasta que no tengas el caldo listo no empieces con la receta.
- Ahora vamos a preparar las setas. Quítales la tierra y cortalas en rodajas finas (puedes ver como hacerlo pinchando en –> preparar las setas).
- Ahora coge dos dientes de ajo, pelalos y pícalos bien finos. Ponlos en una sartén con 5 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo. Cuando toda la cocina huela a ajo (ojo, que no se queme) añade los champiñones y las setas portobello, media cuchara pequeña con sal y unas vueltas de molinillo de pimienta negra. Deja a fuego medio hasta que las setas pierdan todo el agua y estén bien hechas (pruebalas de vez en cuando). Cuando estén en su punto aparta del fuego la sartén y reserva las setas.
- Si el caldo no está bien caliente ponlo a calentar en un cazo grande mientras preparamos el arroz. Pruebalo de sal y si en necesario añade una pizca, prueba y rectifica las veces que haga falta hasta que esté sabroso.
- Pela la cebolleta (o la cebolla) y cortala en trozos pequeños (recuerda que solo necesitamos 100 gramos). Coge una cacerola (de unos 25 cm de diametró será suficiente) y añade 50 gramos de mantequilla y 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente añade la cebolla y una pizca de sal (solo una pizca) y deja que se poche (se ponga tierna y traslucida) durante 15-20 minutos.
- Añade los dos cazos de arroz a la cacerola y con una cuchara remuevelo durante 2 minutos. Después añade 100 ml de vino blanco y deja que se evapore casi en su totalidad. Incorpora las setas que teniamos reservadas.
- Ahora añade tres cazos de caldo muy caliente y deja a fuego medio hasta que se evapore casi todo el caldo. Ve añadiendo un cazo de caldo caliente cada vez que el arroz se quede sin líquido (tendrás que añadir por lo menos 6-7 cazos en total). Pasados 18 minutos desde que añadistes el primer cazo de caldo prueba el arroz (si es arborio tardará un buen rato más en hacerse: 20 – 25 minutos) para ver como está. Si es necesario añade otro cazo de caldo y así hasta que el arroz esté en su punto. Debe quedar muy cremoso.
- Cuando el arroz esté en su punto añade el queso parmesano rallado y los 25 gramos que quedan de mantequilla. Remueve bien y listo. Fuera de la cocina y a comer!!
A comer:
El arroz arborio es un tipo de arroz de grano grueso que absorbe mucho líquido (por su alto contenido en almidón) y soporta bien la temperatura, por lo tanto es ideal para preparar un risotto (de hecho es el arroz que se usa en Italia para hacer risottos). Pero si no lo encuentras puedes usar un arroz bomba (típico de valencia) que también te dará un buen resultado. Como último recurso puedes usar un arroz de grano redondo (el normal de toda la vida) pero nunca uses arroz de grano largo ni ninguna variedad exótica (basmati, jazmin o thailandes).
Si te fijas para preparar el risotto hemos mezclado mantequilla con aceite de oliva y hacemos esto para que la mantequilla aguante mejor la temperatura mientras hacemos la cebolla. Si prefieres puedes añadir solo aceite de oliva o solo mantequilla, pero en este último caso tendrás que vigilar la temperatura para no quemar la mantequilla.
En principio con una proporción de tres cazos de caldo por cada cazo de arroz tendríamos más que suficiente para preparar el risotto, pero si no controlas la temperatura puede que se evapore demasiado rápido el caldo y el arroz necesite más caldo para terminar la cocción. Mi consejo es que tengas siempre algo más de caldo del necesario. En principio con las cantidades de la receta te debe sobrar algo de caldo y si ves que te empieza a faltar baja el fuego. Si te ves fuera de juego calienta agua y añádela como último recurso (que no te quede el arroz duro!!).
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Ya se animaron 89 a comentar...Animate tu también!!!
Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!
Más recetas con:
Carbonara con Huevo. Hace un tiempo que os prometí tres recetas a la carbonara y de momento solo estaba publicada la Carbonara con Nata. Hoy le toca el turno a la Carbonara con Huevo, la que para muchos es la auténtica salsa carbonara.
Quizás para los que estén más acostumbrados a la otra receta les resultará raro esta receta de carbonara sin nata pero la primera carbonara que probé fue ésta y para mi es la salsa clásica aunque puedes encontrar muchas variantes (como usar el huevo entero o añadirle nata pero no cebolla). Espero que os animéis a probarla y que os guste

Ingredientes para hacer Carbonara con Huevo (para 2 personas):
- 200 gramos de espaguetis (o la pasta que prefieras)
- 2 litros de agua
- 75 gramos de cebolla
- 75 gramos de bacon (unas seis lonchas)
- 75 ml de vino blanco
- 2 yemas de huevo
- 50 gramos de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada pequeña de perejil fresco picado
- pimienta negra molida y sal
Receta para hacer Carbonara con Huevo (para dos personas):
- Como la salsa carbonara se prepara en el tiempo que se calienta el agua y se cuece la pasta lo mejor es poner el agua a calentar para cocer los espaguetis.
- Mientras el agua hierve pica la cebolla y ponla en una sartén con el aceite.
- Corta el bacon en tiras (fíjate en la foto) y añádelo directamente a la cebolla. Deja que se haga la cebolla y el bacon a fuego medio bajo hasta que la cebolla quede blandita y con un ligero color dorado (sin quemarla).
- Cuando la cebolla esté en su punto añade el vino blanco y sube el fuego para que se evapore el alcohol. Reduce el vino hasta la mitad y aparta la sartén del fuego.
- A estas alturas el agua ya debe de estar hirviendo o casi. Cuando hierva echa una cucharada pequeña con sal y los espaguetis.
- Mientas se cuece la pasta (entre 7 y 9 minutos, mira las instrucciones del paquete) mezcla en un bol grande las dos yemas de huevo, el perejil picado, el queso parmesano bien rallado, una pizca de sal y otra de pimienta negra.
- Cuando le quede un minuto a la pasta pon a calentar la sartén con el vino, la cebolla y el bacon.
- Cuando la pasta esté al dente (o a tu gusto) escúrrela bien (no la aclares bajo el grifo) y échala en el bol con la mezcla de huevo, perejil, etc. Mezcla bien y añade por encima el contenido de la sartén caliente (el vino, la cebolla y el bacon). Mezcla un poco más y a servir. Fuera de la cocina y a comer!!!
A comer:
Hay que reducir bien el vino o quedará un sabor algo raro y por supuesto os recomiendo usar un vino blanco de calidad pues se nota mucho su sabor en esta receta.
En otras ocasiones os recomiendo que añadáis el queso parmesano en lascas sin rallar demasiado (conserva más el sabor), pero en esta receta es importante que el queso esté bien rallado para que los espaguetis queden bien impregnados con el queso y el resto de la salsa.
Por cierto no os preocupéis por la yema de huevo cruda, la temperatura de la propia pasta y la del vino caliente de la sartén aportan la temperatura necesaria para cuajar el huevo al rededor de los espaguetis. Queda riquísimo!!!
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineras y cocineros.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Ya se animaron 58 a comentar...Animate tu también!!!
Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!
Más recetas con: aceite, agua, bacon, cebolla, espaguetis, huevo, perejil, pimienta negra, queso, sal, vino
Frijoles. Ya sabéis que me encanta la comida mexicana y estos frijoles son una de mis debilidades. Como más me gustan es acompañando un arroz blanco como guarnición de unas fajitas o unos burritos, pero puedes usarlos también para hacer frijoles refritos u otras muchas recetas que tienen como base este potaje de frijoles.
Existen muchas formas de llamar a los frijoles según el lugar en el que estemos, por ejemplo por Cádiz y Andalucía a los frijoles se les llaman habichuelas, mientras que en el resto de España se suelen llamar alubias o judías. En otros lugares como en Argentina o Bolivia reciben el nombre de porotos y en el Perú el frijol se convierte en frejol (ver más en la Wikipedia).
Independientemente de como los llamemos hay que tener en cuenta que existen muchísimas variantes de frijoles (alubias) como las rojas, las negras, las de careta, las pintas, etc. pero para hacer unos frijoles al estilo mexicano es conveniente usar unos frijoles rojos o negros para obtener un sabor más genuino. A la cocina!!

Ingredientes para hacer Frijoles (para 4-8 personas):
- 500 gramos de frijoles rojos (o negros)
- 1 cebolla grande (250 gramos)
- 2 chiles serranos o 1 pimiento verde italiano (de los largos) y una guindilla seca
- 6 dientes de ajo
- 1 tomate grande
- 2 cucharadas de manteca de cerdo (total 80 gramos)
- 1 hoja seca de laurel
- Agua
- sal
Receta para hacer Frijoles (para cuatro u ocho personas):
- Para hacer frijoles al estilo tradicional habría que estar muchas horas con la cacerola al fuego. Para ahorrarnos este trabajo vamos a ver como preparar los frijoles de una forma más rápida. Lo primero de todo es enjuagar bien bajo el grifo los frijoles, a veces vienen con algo de polvo o arena y hay que dejarlos bien limpios. Ahora coge la cacerola u olla donde vas a preparar los frijoles y mete éstos adentro. Cúbrelos con abundante agua, de forma que queden unos tres dedos de agua por encima de los frijoles. Deja toda la noche en remojo.
- A la mañana siguiente los frijoles se habrán reblandecido un poco y los podremos preparar en menos tiempo. Fíjate que el agua se ha puesto colorada (o negra según el tipo de frijol que uses). Si tiramos el agua el caldo resultante nos quedará menos oscuro así que la conservaremos (por eso es importante lavarlos bien antes de poner a remojo, para que este agua esté bien limpia).
- Pon la olla al fuego y añade media cebolla, el pimiento verde y la guindilla (o sustituye ambos por el chile serrano), cuatro dientes de ajo pelados y la hoja de laurel. Si es necesario añade agua para cubrir las verduras y deja a fuego medio bajo durante 2 horas.
- Remueve de vez en cuando con cuidado de que no se queme y vigila para que en todo momento quede un dedo de agua por encima de los frijoles. Si es necesario (que lo será casi seguro) añade agua (no hay que calentarla) de vez en cuando.
- Cuando lleven dos horas saca la cebolla, la hoja de laurel, los dientes de ajo, la guindilla y el pimiento. Añade una cucharada de manteca de cerdo y deja al fuego hasta que estén bien blandas las judías. No añadas sal de momento.
- Cuando las judías estén blandas prepararemos un refrito con el que espesaremos y daremos sabor a los frijoles. Coge la media cebolla restante y pícala finamente. Ponla al fuego con la otra cucharada de manteca de cerdo y deja que se dore lentamente. Añade al sofrito media cucharada pequeña de sal.
- Cuando lleve un par de minutos la cebolla al fuego añade dos diente de ajo cortados en láminas finas.
- Mientras se doran ligeramente las verduras (no dejes que se quemen, solo que cojan un bonito color dorado) vamos a pelar el tomate, quitarle las pepitas y cortarlo en trocitos muy pequeños, muy, muy picado. Cuando las verduras estén en su punto añade el tomate y fríe durante cuatro o cinco minutos.
- Después solo nos queda añadir al refrito tres cucharadas de frijoles y seis cucharadas del caldo en el que se han hecho los frijoles. Mezclamos bien, añadimos toda la mezcla a una batidora y lo batimos hasta que quede una masa bien fina.
- Añadimos esta mezcla a los frijoles (si quieres puedes pasarla por un colador pero si está bien triturada no es necesario), mezclamos y dejamos al fuego 10 minutos más.
- Probamos de sal, añadimos la cantidad necesaria (a nuestro gusto) y listo. Fuera de la cocina y a comer!!!
A comer:
Como vez la receta da para entre 4 y 8 personas dependiendo de como vayamos a emplear los frijoles, como guarnición o como plato principal. Puede que si los utilizas como plato principal la receta te parezca un tanto triste (como para comerse un plato entero) ya que no lleva los típicos ingredientes que acompañan a las alubias en España (como chorizo o morcilla por ejemplo). Si decides tomarlo así añade a tu gusto lo que prefieras para enriquecerlo!!
La auténtica receta mexicana se prepara utilizando chiles serranos (que se queman directamente sobre una llama, se pelan y se añaden al agua sin las pepitas), pero como no resulta fácil encontrarlos yo utilicé un pimiento verde y una guindilla seca (no una pimienta de cayena). El resultado no es el mismo pero te aseguro que queda riquísimo.
Si en el punto 3 al añadir el agua para cubrir las verduras no quieres que el pimiento y la guindilla floten haz un corte en sus puntas para que entre el agua y se queden dentro del caldo.
Si te queda muy espesa la salsa de los frijoles (a mi me gustan así) solo tienes que añadir un poquito de agua o caldo. Si te queda muy ligera aplasta algunos frijoles más e incorpóralos al guiso.
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Ya se animaron 48 a comentar...Animate tu también!!!
Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!
Más recetas con: agua, ajo, cebolla, chiles, frijoles, guindilla, laurel, manteca, pimiento, sal, tomate
Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús. El otro día veíamos una receta de aires orientales (Cofre Oriental de Gambas) y hoy seguimos en esa línea exótica con una receta marroquí llena de sabor y color. Se trata de una pechuga de pollo bien doradita endulzada con miel, dátiles y pasas y acompañada de un cuscús aromatizado con cúrcuma.
En la receta veréis que hay una pechuga de pollo (medianita) para cada comensal, pero mi novia dice que ésto “jarta mucho” y no le falta razón. Las recetas con sabores tan dulzones como ésta suelen saciar bastante así que si prefieres puedes preparar la receta con una sola pechuga (grandecita) para los dos. A la cocina!!

Ingredientes para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para 2 personas):
- 2 pechugas de pollo de tamaño medio
- 1 cebolla grande (200 gramos)
- 100 ml de moscatel (yo usé Moscatel Gloria de Chiclana de la Frontera)
- 3 cucharadas de pasas moscatel (si no las encuentra utiliza pasas sultanas sin pepitas)
- 8 dátiles sin hueso
- 250 ml de agua
- 8 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas grandes de miel
- 1 cucharada pequeña de sal (para las cebollas)
- Para el marinado del pollo: 1 cucharada pequeña de jengibre en polvo, una tercera parte de una cuchara pequeña con anís en grano, una tercera parte de una cuchara pequeña con sal, 1 pizca de nuez moscada recién rallada, 1 cucharada grande de miel y 100 ml de moscatel.
- Para el cuscús: 1 vaso de tubo (de los largos) con cuscús, 1 vaso de tubo y un cuarto con agua, 50 gramos de mantequilla sin sal y 1 cucharada pequeña de cúrcuma.
Receta para hacer Pollo a la Miel con Dátiles y Cuscús (para dos personas):
- Vamos a poner el pollo a marinar para que coja todo el sabor de las especias y del moscatel. Coge un bol en el que entren las dos pechugas de pollo y echa junto a las pechugas todos los ingredientes del marinado (jengibre, anís en grano, sal, nuez moscada, miel y moscatel). Recuerda que solo usaremos 100 ml de moscatel y dejaremos los otros 100 ml para la salsa. Tapa el bol con film transparente y mete en la nevera durante 30 minutos (no hace falta más tiempo o las pechugas de pollo tomarían un sabor demasiado fuerte).
- Coge los dátiles y las pasas moscatel y échalas en un bol con un cuarto de litro de agua (250 ml). Déjalas en remojo.
- Saca la mantequilla del frigorífico y déjala a temperatura ambiente (si está fria no se mezclará bien con el cuscús).
- Mientras tanto pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas y largas). Pon a calentar en una cacerola (de unos 30 cm de diámetro) seis cucharadas de aceite de oliva y echa las cebollas con media cucharadita de sal. Deja a fuego medio que se poche bien la cebolla. Queremos que se ponga traslúcida y que al final empiece a coger color y se dore un poco así que se llevará un buen rato (unos 20 minutos).
- Ya casi habrán pasado los 30 minutos de marinado del pollo. Coge una sartén y calienta dos cucharadas de aceite de oliva y cuando esté muy caliente saca el pollo del marinado y échalo en la sartén con cuidado de que no te salte. Deja un rato de cada lado para que se dore por fuera y quede jugosa por dentro, seguramente tendrás que tapar la sartén porque con el fuego tan fuerte saltará mucho.
- Cuando el pollo esté listo sácalo y échalo en la cacerola con las cebollas. Vierte en la sartén en la que has hecho el pollo los 100 ml restantes de moscatel y vuelve a tener cuidado de no quemarte con las salpicaduras. Sube el fuego y con una cuchara de madera raspa el fondo de la sartén para que el vino coja toda la sustancia del doradito del pollo. Deja un minuto para que se evapore el alcohol y viertelo sobre las cebollas (que ya deben estar en su punto).
- Añade en la cacerola el bol con los 250 ml de agua, las pasas y los dátiles. Añade dos cucharadas grandes de miel y pon a fuego medio. Deja que se reduzca la salsa poco a poco. Espesará y cogerá una consistencia un pelín gelatinosa gracias a la miel.
- Cuando la salsa haya espesado a tu gusto baja el fuego para conservar el calor y prepararemos el cuscús en el último momento.
- Pon el cuscus en una fuente lo más extendido que puedas por el fondo. Calienta el agua hasta que hierva y entonces añade al agua la cucharada pequeña de cúrcuma. Mezcla bien y vierte el agua caliente sobre el cuscús.
- Deja que el cuscús esponje durante cinco y entonces añade la mantequilla cortada a taquitos. Mezcla bien y reparte el cuscús entre los dos platos.
- Coge las pechugas y cortalas en medallones de unos 2 centímetro de ancho y colócalas sobre el cuscús (fíjate en la foto). Después baña con abundante salsa tanto el pollo como el cuscús. Fuera de la cocina y a comer!!
A comer:
El anís en grano es bastante digestivo y hace que la receta caiga bastante bien en el estómago, pero no te pases con él, añade solo la cantidad indicada en la receta, ya que el anís tiene un sabor muy fuerte y si te añades demasiado creerás que te estás comiendo un pestiño en vez de una pechuga de pollo
El cuscús se prepara en cinco minutos y se enfría muy pronto. Como esta receta requiere que el cuscús esté a buena temperatura no lo prepares hasta que la salsa esté en su punto. Es más fácil conservar el calor de la salsa a la miel dejandola a fuego bajo y así esperar a que el cuscús esté recién hecho. Por cierto he comprobado que cuando el cuscús se pega formando una bola gomosa (y no quedan los granos sueltos) suele ser por que el cuscús es de baja calidad. Compra un cuscús de calidad extra, creeme que merece la pena.
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Ya se animaron 37 a comentar...Animate tu también!!!
Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!
Más recetas con: aceite, agua, anís en grano, cebolla, cúrcuma, cuscus, dátiles, jengibre, mantequilla, miel, moscatel, nuez moscada, pasas, pollo, sal
Cofre Oriental de Gambas. Hace un tiempo que no publicaba nada de comida china por eso hoy vamos a ver este cofre de tortilla dulce que encierra un revuelto oriental con algunos de los ingredientes de nuestro arroz tres delicias (pero sin arroz) y con unas gambas de acompañamiento regadas con una salsa muy parecida a la del pollo al limón.
Para preparar la receta necesitaremos una sartén de 24-26 centímetros de diámetro y unos aros de metal (moldes para emplatar) de 8 centímetros de diámetro por 6 centímetros de alto. Puedes emplear moldes de otros tamaños pero entonces tendrás que ajustar el tamaño de la sartén que uses para la tortilla dulce para que salga unas tiras de tortilla que se adapten a las nuevas medidas.
Es una receta muy fácil de hacer, aunque un poco entretenida, y con una presentación excelente que la hace perfecta para servir como plato estrella cuando organicéis una velada de comida oriental en casa. Por cierto el sabor es muy suave y la combinación de texturas os sorprenderá. A la cocina!!!

Ingredientes para hacer Cofre Oriental de Gambas (para 2 personas):
- 250 gramos de gambas peladas
- 5 huevos grandes XL (3 para las tortillas y 2 para el revuelto)
- 100 gramos de jamón cocido
- 4 cucharadas de guisantes cocidos (o de tarro)
- 1 limón
- 125 ml de agua (medio vaso de tubo)
- salsa de soja
- 2 cucharadas de Jerez seco (u otro vino similar)
- 1 cucharada pequeña y rasa de harina fina de maíz (maicena)
- 5 cucharadas pequeñas de azúcar
- 1 pimienta de cayena
- aceite de girasol
- sal
Receta para hacer Cofre Oriental de Gambas (para dos personas):
- Lo primero será preparar el limón, lávalo muy bien y ralla su piel. Luego exprime su zumo y resérvalo.
- Vamos a preparar las gambas que más tarde dividiremos en dos mitades, una para el revuelto y otra que servirá de acompañamiento (ver fotografía de arriba). En una sartén pon a calentar tres cucharadas de aceite de girasol con la cayena. Cuando el aceite esté caliente saltea las gambas peladas durante un par de minutos.
- A continuación añade las tres cucharadas del vino de Jerez Seco y deja que se evapore el alcohol. Después retira la mitad de las gambas a un plato y resérvalas.
- Añade a la sartén (donde quedaron la otra mitad de las gambas) cinco cucharadas de zumo de limón y 100 ml de los 125 ml de agua. En los 25 ml de agua restantes disuelve la cucharada de maicena e incorpóralo a la sartén. Por último añade una cucharada de la ralladura de limón y dos cucharadas de azúcar. Deja a fuego lento hasta que se vuelva gelatinosa, pruébala y si está ácida añade un poco más de azúcar.

- Vamos a preparar nuestros cofres de tortilla. En una sartén de 26 cm de diámetro pon a calentar una cucharada de aceite de girasol. Bate un huevo con una pizca de sal (lo que te entra en la puntita de los dedos) y 1 cucharada pequeña de azúcar. Vierte la mezcla en la sartén de forma que obtengamos una tortilla muy, muy fina y que ocupe todo el fondo de la sartén. En unos segundo la tortilla estará hecha por un lado, dale la vuelta con cuidado (usa unas pinzas o una espátula de madera) y termina de hacer. Cuando la tengas lista sácala a un plato y resérvala. Necesitamos una tortilla y media para hacer cada cofre de gambas, así que tienes que hacer dos tortillas más siguiendo los mismo pasos para conseguir las tres tortillas.

- Ahora tenemos que cortar las tortillas en tiras de unos 2 cm de ancho. Coge uno de los aros de emplatar y forra sus paredes con las tiras de tortilla de forma que cada tira cubra el fondo del aro, suba por una pared del aro y quede colgando por fuera de éste (mira la foto con el Paso 1). Recuerda que necesitarás una tortilla y media para forrar de esta forma cada aro. Cuando tengamos los dos aros terminados prepararemos las tapas de nuestros cofres. Coge una loncha de jamón cocido y con un vaso de tubo (de los largos) boca abajo corta dos círculos (en la foto con el Paso 3 puedes ver a los círculos de jamón). Resérvalos para más adelante.

- Es hora de preparar el revuelto para rellenar nuestros cofres. Pica el jamón cocido restante y échalo en un bol junto con dos huevos, los guisantes, 2 cucharadas de salsa de soja y las gambas que apartamos al principio de la receta (las que tienen la salsa de limón las dejamos a parte). Bate todo con un tenedor y échalo en una sartén con un par de cucharadas de aceite de girasol. Remueve durante un rato hasta que cuaje el huevo y entonces reparte el revuelto entre los dos moldes (ver foto Paso 2).
- Ahora dobla las tiras de tortilla que sobresalían del borde hacia el interior del molde y coloca encima los círculos de jamón cocido que teníamos reservado (ver foto Paso 3).
- Ya solo nos queda emplatar. Mete por debajo de los aros una espátula, así podrás desplazar el cofre de tortilla sin que se rompa. Lleva cada cofre a su plato, saca la espátula y levanta con cuidado los aros. Los cofres cederán un poco y se abombarán (como en la foto principal de arriba) tomando una forma redondeada. Añade por encima algunas gambas con la salsa de limón y sirve algunas más de acompañamiento. Decora con un poco de salsa de soja, fuera de la cocina y a comer!!!
A comer:
Ten en cuenta que la salsa tienen que cocinar durante un rato para que se pierda el sabor de la maicena y se descubra el sabor del limón y el azúcar. Si haces la salsa con el fuego demasiado fuerte la salsa quedará “cruda” y su sabor no será agradable, si te pasa ésto puedes disimularlo añadiendo un poco más de limón y azúcar hasta que tapes el sabor, pero ya no será lo mismo.
Esta receta aguanta poco el calor así que hay que prepararla justo antes de servir o calentar un poco en el horno después de emplatar.
Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineras y cocineros.
PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia
Ya se animaron 28 a comentar...Animate tu también!!!
Si quieres puedes enviar esta receta a un amig@... Envíala!!!
Más recetas con: aceite, agua, azucar, cayena, gambas, guisantes, huevos, jamón cocido, jerez, limón, maicena, sal, salsa de soja