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Cocina Internacional

Albóndigas con Tomate a la Italiana. Ya va siendo hora de seguir con nuestras recetas así que hoy vamos a ver como preparar estas albóndigas con tomate de inspiración italiana. La preparación de las albóndigas es prácticamente igual que la de nuestras albóndigas en salsa pero en esta ocasión no añadiremos cebolla para remarcar más el sabor del ajo y sustituiremos el perejil por orégano (para que recuerde más a la cocina italiana).

Si no te gusta demasiado la carne de ternera te propongo que cambies la proporción de la receta (que lleva carne de cerdo y de ternera al 50%) para adaptarla a tu gusto. Con 100 gramos de ternera y 300 gramos de cerdo conseguirás unas albóndigas muy sabrosas y tiernas y casi no notarás el sabor de la ternera (aunque le aportará textura). A la cocina!!

Albóndigas con Tomate a la Italiana

Ingredientes para hacer Albóndigas con Tomate a la Italiana (para 2 personas):

  • 400 gramos de carne picada (mitad cerdo y mitad ternera o vacuno)
  • 1 kilo de tomate (bien maduros, yo usé tomate en rama)
  • 500 gramos de patatas
  • 150 gramos de pimiento verde italiano (pimientos de los largos)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 huevo grande XL (73 gramos o más)
  • 1/2 cucharada pequeña de orégano
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 1 hoja de laurel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • Aceite para freír
  • Harina de trigo
  • Agua
  • sal y pimienta negra recién molida

Receta para hacer Albóndigas con Tomate a la Italiana (para dos personas):

  1. Como tenemos que pelar los tomates ponemos agua a hervir (con tres litros bastará). Mientras el agua se caliente cogeremos los tomate y les daremos un corte en su base en forma de cruz con un cuchillo bien afilado. No debe ser un corte profundo, solo lo suficiente para hacer una X en la piel de los tomates.
  2. Cuando el agua esté hirviendo añade uno de los tres ajos para blanquearlo y déjalo 1 minuto. Blanquear consiste en cocer levemente un alimento en agua hirviendo. De esta forma conseguirás que el ajo quede con un sabor más suave. Después del minuto saca el ajo y lo enfríalo bajo un chorro de agua fría. Escúrrelo y reserva.
  3. Ahora prepara un cacharro con agua fría (si puede ser con hielo). Vamos añadiendo los tomates (con la cruz en la base) al agua hirviendo y los dejamos allí un minuto. Después con una espumadera los pasaremos al agua fría y los dejaremos allí otro minuto. Después será muy fácil pelar los tomates así que ponte con ello y deja todos los tomates sin piel.
  4. Ahora empezamos a preparar la salsa de tomate para nuestras albóndigas. Para hacerlo ponemos a calentar todo el aceite (6 cucharadas para dos personas) en una cacerola y añadimos los dos dientes de ajo pelados y cortados en rodajitas. Añade una hoja de laurel y deja a fuego medio bajo para que el ajo vaya soltando todo su aroma sin quemarse.
  5. Ahora coge los pimientos y córtalo en tiritas pequeñas y añádelo a la cacerola junto con el ajo. Echa por encima media cuchara pequeña con sal y deja a fuego medio a que se vaya poniendo bien blandito el pimiento.
  6. Mientras trocea todo los tomates que has pelado, haz trocitos pequeños pero sin pasarlos por la trituradora o la batidora. Cuando el pimiento esté tierno (entre 15 y 20 minutos) añade el tomate y media cuchara pequeña con sal. Deja al fuego medio que se vaya cociendo (25-30 minutos).
  7. Mientras se hace la salsa vamos a preparar la mezcla de las albóndigas. Pica el ajo que hemos blanqueado de forma que queden trozos muy pequeños.
  8. En un bol grande pon la carne picada y añade el orégano, el ajo, el huevo, 1 cucharada de pan rallado, media cucharada pequeña con sal y unas vueltas de molinillo de pimienta. Con un tenedor mezcla todo bien durante un buen rato para que quede una mezcla bien homogénea (uniforme). Mezcla al menos durante 4 minutos, así la carne quedará mucho más tierna.
  9. Ahora vamos a darle forma a las albóndigas. Prepara un plato con harina y coge otro plato limpio. Mójate las manos para que queden húmedas (no tienen que estar chorreando, solo húmedas). Con una cuchara coge una porción de mezcla y échala sobre la otra mano. Suelta la cuchara y con las dos manos dale forma a la albóndiga de forma que consigas una bola de unos 4 centímetros de diámetro. Cuando esté deja la albóndiga en el plato limpio y repite el proceso con toda la carne hasta que termines. A mi me salen unas 12 albóndigas de 4 centímetros, más que suficiente para dos personas.
  10. Pon aceite de freír a calentar (yo usé girasol) en una sartén pequeña. Mientras se calienta pasa todas las albóndigas por la harina y sacúdelas para retirar el exceso de harina. Cuando el aceite esté caliente fríe las albóndigas en dos tandas hasta que estén doraditas. Reserva en un plato.
  11. Cuando hayan pasado los 25-30 minutos que debe estar el tomate al fuego prueba la salsa para ver como está de sal, si hace falta añade una pizca y vuelve a probar. Luego añade las albóndigas y deja a fuego medio-bajo durante 15 minutos. Puedes aprovechar para quitar la hoja de laurel y tirarla.
  12. Es el momento de preparar la patatas fritas así que pélalas, córtalas, añade sal y fríelas en abundante aceite caliente. Después escurre el exceso de aceite poniendo las patatas fritas sobre un plato con papel absorbente.
  13. Ya solo nos queda montar el plato (fíjate en la foto) y como suelo decir en estos casos si te armas de un buen trozo de pan mejor que mejor. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Cuando metas los tomates en el agua hirviendo no los metas todos a la vez, hazlo en varias tandas para que no baje la temperatura del agua y se rompa el hervor.

Quizás tengas la tentación de subir el fuego mientras haces la salsa de tomate para que espese pronto, pero de este modo conseguirás que el agua se evapore rápidamente y el tomate no tenga líquido en el que cocerse. Si pasa esto el tomate se quemará demasiado, por eso es mejor hacerlo a fuego medio y dejar que el agua de los tomates vaya espesando con los azúcares de la verdura. Déjale tiempo ;)

Cuando hayas preparado albóndigas unas cuantas veces ya no necesitarás la cuchara para coger la porción de carne, la usamos para que nos sirva de medida, pero ya verás como terminas cogiendo la carne directamente con las manos y consiguiendo albóndigas de un tamaño muy similar. No olvides humedecerte las manos cada vez que notes que empiezan a pegarse las albóndigas.

Si notas muy ácida la salsa de tomate puedes añadir una pizca de azúcar, pero siempre con mucha precaución pues es muy fácil volver dulce una salsa si se nos va la mano. También puedes darle otro toque a la salsa añadiendo un poco de romero a la salsa cuando incorpores las albóndigas.

Espero que les guste esta receta casera y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cociner@s.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Pan de Jamón Serrano

Publicado por Javi Recetas | Comentarios (55)

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Pan de Jamón Serrano. El año pasado publiqué un pan de jamón venezolano que tuvo mucho éxito. Hoy vamos a ver la misma receta pero cambiando el relleno y además añadiremos un poco de orégano a la masa lo que le dará un puntito muy rico.

Si tienes cualquier duda sobre como hacer la masa o sobre como extenderla y rellenar el pan puedes pasarte por la otra receta (ver pan de jamón) y allí verás como se hace todo el proceso paso a paso. Animaros que es realmente fácil y queda muy rico!!!

Pan de Jamón Serrano

Ingredientes para hacer Pan de Jamón Serrano (para 4-8 personas):

  • Para la masa del Pan de Jamón Serrano:
    • 500 gramos de harina de trigo (de la normal)
    • un poco más de harina para usar durante el amasado
    • 200 ml de leche entera
    • 25 gramos de levadura fresca prensada
    • 75 gramos de mantequilla sin sal derretida
    • 1 huevo grande (XL, unos 75 gramos)
    • 4 cucharadas con agua templada
    • 5 gramos de sal fina (1 cuchara de postre)
    • 1 cucharada pequeña de orégano
  • Para el relleno del Pan de Jamón Serrano:
    • 250 gramos de jamón serrano (jamón curado) en lonchas
    • 200 gramos de queso rallado al gusto (yo usé cheddar, gouda y  emmental a partes iguales)
    • 4 huevos duros
    • 1 huevo entero batido (para pintar el pan de jamón)

Receta para hacer Pan de Jamón Serrano (para cuatro a ocho personas):

  1. Antes de empezar te recuerdo (si ya se que soy un pesado) que tienes un paso a paso completo en este artículo  aquí >> Pan de Jamón. Así que si te lías pásate por allí.
  2. Ahora empezemos por la masa del pan. Pon en un bol pequeño las 4 cucharadas de agua templada. Desmenuza la levadura prensada sobre el agua y con una cuchara de palo remueve bien para que se disuelva. Deja fermentar durante 15 minutos y pasado ese tiempo añadimos la leche que debe estar templada si es invierno y fría si es verano.
  3. En un bol grande ponemos la harina tamizada. Echamos sobre la harina la mantequilla derretida, el huevo entero y sin batir, el orégano y la sal. Poco a poco vamos añadiendo la leche con la levadura y con una espátula de madera removemos todo.
  4. Cuando esté toda la leche añadida debe quedar una masa un pelín pegajosa. Enharínate las manos y espolvorea con harina la mesa de trabajo. Coge la masa del pan de jamón y amasa durante un par de minutos. La masa debe quedar muy, muy suave. Durante el amasado añade solo la cantidad de harina que necesites para que no se pegue.
  5. Forma una bola con la masa y ponla en un bol (añade un poco de harina en el fondo para que no se pegue). Tapa la masa con un paño y deja en un lugar cálido durante 1 hora o más (hasta que doble su tamaño).
  6. Mientras tanto puedes poner a calentar un cazo con agua para hacer los huevos duros. Cuando el agua esté hirviendo añade una pizca de sal y los cuatro huevos. En diez minutos tendrás los huevos cocidos, sácalos del agua y déjalos enfriar.
  7. Cuando la masa haya leudado (crecido por efecto de la levadura) ponla sobre un papel de horno. Si no tienes espolvorea con un poco de harina la mesa de trabajo, pero con el papel será mucho más fácil trabajar la masa y enrollarla luego. Además si usas el papel podremos aprovecharlo para hornear después el pan de jamón.
  8. Ahora con un rodillo estira la masa dándole forma rectangular. No te preocupes si no te sale perfecto, puedes recortar con un cuchillo y aprovechar la masa que sobre para adornar el pan (ver como en Pan de Jamón) A mi me quedó un rectángulo de masa de 30 cm de ancho por unos 40 cm de largo y con un grosor de 1 cm.
  9. Reparte el jamón serrano por toda la masa. Añade los tres quesos rallados (puedes usar un solo queso o los que tu prefieras). Por último quítales la cáscara a los huevos duros y ponlos enteros (sin cortar) uno junto al otro de lado a lado de la masa (a lo ancho de la masa, no a lo largo).
  10. La masa tiene dos lados largos y dos cortos (formando un rectángulo). Si empiezas a enrollar desde uno de los lados más largos te saldrá un pan de jamón con pocas vueltas de masa en su interior. Yo lo hice empezando por uno de los lados más cortos en dirección hacia el otro y en la imagen de arriba puedes ver como queda el pan por dentro. Además en este caso estamos obligados a enrollar el pan de este modo porque hemos colocado los huevos duros a lo ancho de la masa y así conseguiremos que al enrollar nos queden más o menos en el centro.
  11. Cuando esté bien enrollado el pan aprieta un poco los extremos de la masa para que quede bien cerrada y no se salga el relleno.
  12. Deja descansar el rollo de pan en un lugar cálido y tapada con un paño limpio durante 30 minutos (volverá a crecer). Después mete en el horno precalentado a 200ºC durante 20 minutos.
  13. Pasado este tiempo coge un huevo y bátelo. Saca el pan del horno (cierra la puerta para que no pierda temperatura) y pinta con el huevo batido el  pan. Vuelve a meterlo en el horno a 200ºC durante otros 20 minutos o hasta que veas que está bien dorado. Después sácalo, deja que temple, sal de la cocina y a comer!!!!!

A comer:

Recuerda que el pan sale muy caliente del horno y aunque ya lo dije la otra vez  lo repetiré otra vez en esta ocasión, este pan está mucho más bueno frío (a temperatura ambiente) que templado, pero todo es cuestión de gustos y al día siguiente está mejor que las abichuelas de un días para otro ;)

Ya sabéis que cada horno es un mundo así que lo mejor es que una vez templado cortes el pan de jamón justo por la mitad y mires como está por dentro. Si queda algo de masa poco hecha mételo a 200ºC unos 10 minutos más o hasta que se haga. Con el pan cortado el calor entrará por todo el rollo y se hará más rápido así que vigilad la temperatura.

No os volváis loco añadiendo harina a la hora de amasar sobre la encimera. Ir añadiendo muy poco a poco, la masa se irá despegando de las manos y si no nos pasamos con la harina nos quedará un pan de jamón muy suave.

Espero que les guste esta receta de cocina internacional (Venezuela) y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina explicadas paso a paso. Un saludo cocineras y cocineros.

PD: Fotografías originales de Javi Rectas, si quieres usar estas imágenes lee las condiciones de la licencia

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Pollo al Curry. Hoy una receta bien sencilla pero muy sabrosa.  Se trata de un pollo al curry de inspiración india que lleva entre sus ingredientes leche de coco, curry, cebolla, almendras, cúrcuma, mantequilla, como ves toda una combinación de sabores algunos de los cuales ya probamos en nuestra receta de arroz con pollo al curry que aunque suene parecida es completamente diferente.

Si te gusta el picante añade la guindilla que viene en la receta, pero no añadas más curry del indicado en la receta (al menos la primera vez) hasta que le cojas el punto y lo dejes a tu gusto personal.

Por cierto, esta receta no necesita pan para mojar, pues el arroz que lleva como acompañamiento se mezcla perfectamente con la salsa dejando el plato limpio como una patena (o casi).  ¿Te animas con un pollo al curry? Pues a la cocina!!!

Pollo al Curry

Ingredientes para hacer Pollo al Curry (para 2 personas):

  • 500 gramos de pechuga de pollo (unas 2 pechugas medianas)
  • 250 gramos de champiñones frescos pequeños
  • 250 gramos de cebolla (una cebolla mediana)
  • 100 gramos de arroz Basmati (también vale arroz Thai y como última opción arroz de grano largo)
  • 25 gramos de mantequilla sin sal
  • 25 gramos de almendras crudas peladas (yo usé 20 almendras Marcona)
  • 250 ml de leche de coco (1 vaso de tubo)
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva (unas 8 cucharadas)
  • Sal y Hojas de Cilantro (opcional)
  • Especias: 1 guindilla (pimienta de cayena), 1 clavo de olor, 1 trozo pequeño de canela en rama, 1 gramo de curcuma, 1 gramo de jengibre molido y 2 gramos de curry
  • Además necesitarás: un molinillo eléctrico para picar las especias o un mortero y una buena maza ;)

Receta para hacer Pollo al Curry (para dos personas):

  1. Primero que nada prepararemos los champiñones. Límpialos (ver como limpiar champiñones) y si son muy pequeños déjalos enteros (por supuesto sin la parte terrosa del tallo).  Si no son pequeñitos es mejor córtalos a cuartos (ver como cortar a cuartos). Resérvalos bien secos.
  2. Ahora prepara el pollo, tan solo tienes que retirar el exceso de grasa que pueda venir en las pechugas y cortarlas en cuadrados medianos (unos 2 centímetros de largo). No te preocupes si quedan unos trozos más grades que otros y resérvalos en un plato cubierto con papel de aluminio.
  3. Pela la cebolla y pícala en trozos pequeños. Pon en una cacerola (de unos 20 cm de diámetro) 5 cucharadas de aceite de oliva y los 25 gramos de mantequilla. Pon a fuego medio y cuando la mantequilla se haya derretido añade la cebolla y media cucharada pequeña de sal. Deja al fuego hasta que la cebolla se ponga traslucida (transparente).
  4. Coge 1 clavo de olor (es una especia muy aromática) y ahora coge la canela en rama y corta un trozo del tamaño del clavo de olor. Pon las dos especias en el molinillo y si te van las emociones fuertes añade 1 pimienta de cayena o guindilla pequeña (también más o menos del tamaño del clavo). Acciona el molinillo hasta que quede todo bien fino.
  5. Añade el jengibre, la curcuma y el curry y acciona el molinillo un par de segundos.
  6. Ahora vamos a añadirle a las especias el ajo. Pélalo, córtalo en tres o cuatro trozos y mételo en el molinillo con las especias. Acciona el molinillo hasta que se forme una pasta (nuestra pasta de curry).
  7. Cuando la cebolla esté en su punto (bien transparente) añade la pasta que acabamos de hacer y mezcla bien. Deja a fuego bajo mientras seguimos con la receta.
  8. Coge una sartén mediana (de unos 18 cm de diámetro) y ponla al fuego sin aceite. Cuando esté algo caliente echa las almendras y deja que se tuesten durante unos segundos (cuidado que no se te quemen). Saca las almendras de la sartén y resérvalas.
  9. En la misma sartén echa 3 cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté bien caliente echa los champiñones y saltea durante un par de minutos para que se doren ligeramente. Después echa los champiñones en la cacerola con la cebolla y la pasta de curry que acabamos de preparar.
  10. En la misma sartén donde hemos salteado los champiñones y con el mismo aceite saltea a fuego fuerte el pollo con una pizca de sal. Luego echa el pollo en la cacerola con lo champiñones y añade 125 ml (medio vaso de tubo) de leche de coco. Mezcla bien y deja a fuego medio.
  11. Tenemos que usar de nuevo el molinillo para moler las almendras que hemos tostado antes.. Tienen que quedar muy molidas (casi como la harina de almendras). Después añade los 125 ml restantes de leche de coco y acciona de nuevo el molinillo (un par de segundos) para que la leche se mezcla bien con la almendra. Vierte el contenido del molinillo en la cacerola con el pollo y los champiñones, remueve bien y deja a fuego medio-alto para que se reduzca la salsa de curry.
  12. El pollo al curry ya está preparado pero resulta ideal acompañar este plato de un poco de arroz basmati cocido que nos refrescará el paladar mientras comemos el curry. Así que cuando veas que la salsa ha espesado bastante pon el fuego al mínimo para que el pollo al curry mantenga su calor mientras preparamos el arroz basmati.
  13. Pon a hervir agua (con 3/4 de litro bastarán). Cuando el agua hierva añade el arroz con una cucharada pequeña de sal. Deja cocer hasta que el arroz esté en su punto (fíjate en las instrucciones del paquete o prueba de vez en cuando).
  14. Cuando el arroz esté listo escurre bien y sírvelo recién hecho junto al pollo al curry en el mismo plato. Si quieres espolvorea con unas hojas de cilantro bien picadas. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Si no tienes un molinillo eléctrico puedes usar un mortero y machacar muy bien el clavo. En este caso sustituye la canela en rama por medio gramo de canela en polvo (la puntita de un cuchillo).

Si para preparar la receta compraste una lata o bote de leche de coco y te sobró algo puedes  aprovecharlo añadiendo la leche de coco al agua de cocción del arroz, de esta forma saldrá un arroz bien blanco y algo de sabor agarrará. También puedes añadir al agua un par de clavos de olor y una hoja de laurel para aromatizar aun más el arroz basmati.

Realmente quedan mucho mejor los champiñones si los cortas a cuartos que si los dejas enteros. Déjalos enteros solo si son muy pequeñitos ;)

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.

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Risotto de Setas. El otro día preparamos un caldo de verduras que ya avisé que nos serviría de base para preparar este Risotto de Setas. Para quien no sepa que es exactamente un risotto podríamos decir que se trata de un arroz que se prepara añadiendo caldo poco a poco y que se termina con mantequilla dándole al plato una consistencia cremosa.

Esta es una receta de comida italiana que se prepara normalmente con Funghi Porcini (un tipo de setas muy apreciado por los italianos) pero en España no se encuentra fácilmente a menos que compres las setas secas (Funghi Porcini Secchi) en cuyo caso tendrías que rehidratarlas. Nosotros prepararemos nuestro risotto con dos de las variedades de setas más fáciles de encontrar, los Champiñones y Portobellos, pero si tienes a mano otras no dudes en usarlas. A la cocina!!

Risotto de Setas

Ingredientes para hacer Risotto de Setas (para 2 personas):

  • 180 gramos de arroz arborio o arroz bomba (dos cazos llenos)
  • 600-700 ml de caldo de verduras
  • 150 gramos de champiñones
  • 150 gramos de setas portobello
  • 100 gramos de cebolleta (o cebolla)
  • 75 gramos de mantequilla sin sal
  • 50 gramos de queso parmesano
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 dientes de ajo
  • 7 cucharadas de aceite de oliva
  • pimienta negra
  • sal

Receta para hacer Risotto de Setas (para dos personas):

  1. Lo primero será preparar el caldo de verduras. Si tienes tiempo lo mejor es hacer un caldo casero (puedes ver como pinchando en –> caldo de verduras casero). Si no tienes tiempo o te da pereza prepara el caldo con una pastilla de caldo concentrado o compralo envasado, pero hasta que no tengas el caldo listo no empieces con la receta.
  2. Ahora vamos a preparar las setas. Quítales la tierra y cortalas en rodajas finas (puedes ver como hacerlo pinchando en –> preparar las setas).
  3. Ahora coge dos dientes de ajo, pelalos y pícalos bien finos. Ponlos en una sartén con 5 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo. Cuando toda la cocina huela a ajo (ojo, que no se queme) añade los champiñones y las setas portobello, media cuchara pequeña con sal y unas vueltas de molinillo de pimienta negra. Deja a fuego medio hasta que las setas pierdan todo el agua y estén bien hechas (pruebalas de vez en cuando). Cuando estén en su punto aparta del fuego la sartén y reserva las setas.
  4. Si el caldo no está bien caliente ponlo a calentar en un cazo grande mientras preparamos el arroz. Pruebalo de sal y si en necesario añade una pizca, prueba y rectifica las veces que haga falta hasta que esté sabroso.
  5. Pela la cebolleta (o la cebolla) y cortala en trozos pequeños (recuerda que solo necesitamos 100 gramos). Coge una cacerola (de unos 25 cm de diametró será suficiente) y añade 50 gramos de mantequilla y 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente añade la cebolla y una pizca de sal (solo una pizca) y deja que se poche (se ponga tierna y traslucida) durante 15-20 minutos.
  6. Añade los dos cazos de arroz a la cacerola y con una cuchara remuevelo durante 2 minutos. Después añade 100 ml de vino blanco y deja que se evapore casi en su totalidad. Incorpora las setas que teniamos reservadas.
  7. Ahora añade tres cazos de caldo muy caliente y deja a fuego medio hasta que se evapore casi todo el caldo. Ve añadiendo un cazo de caldo caliente cada vez que el arroz se quede sin líquido (tendrás que añadir por lo menos 6-7 cazos en total). Pasados 18 minutos desde que añadistes el primer cazo de caldo prueba el arroz (si es arborio tardará un buen rato más en hacerse: 20 – 25 minutos) para ver como está. Si es necesario añade otro cazo de caldo y así hasta que el arroz esté en su punto. Debe quedar muy cremoso.
  8. Cuando el arroz esté en su punto añade el queso parmesano rallado y los 25 gramos que quedan de mantequilla. Remueve bien y listo. Fuera de la cocina y a comer!!

A comer:

El arroz arborio es un tipo de arroz de grano grueso que absorbe mucho líquido (por su alto contenido en almidón) y soporta bien la temperatura, por lo tanto es ideal para preparar un risotto (de hecho es el arroz que se usa en Italia para hacer risottos). Pero si no lo encuentras puedes usar un arroz bomba (típico de valencia) que también te dará un buen resultado. Como último recurso puedes usar un arroz de grano redondo (el normal de toda la vida) pero nunca uses arroz de grano largo ni ninguna variedad exótica (basmati, jazmin o thailandes).

Si te fijas para preparar el risotto hemos mezclado mantequilla con aceite de oliva y hacemos esto para que la mantequilla aguante mejor la temperatura mientras hacemos la cebolla. Si prefieres puedes añadir solo aceite de oliva o solo mantequilla, pero en este último caso tendrás que vigilar la temperatura para no quemar la mantequilla.

En principio con una proporción de tres cazos de caldo por cada cazo de arroz tendríamos más que suficiente para preparar el risotto, pero si no controlas la temperatura puede que se evapore demasiado rápido el caldo y el arroz necesite más caldo para terminar la cocción. Mi consejo es que tengas siempre algo más de caldo del necesario. En principio con las cantidades de la receta te debe sobrar algo de caldo y si ves que te empieza a faltar baja el fuego. Si te ves fuera de juego calienta agua y añádela como último recurso (que no te quede el arroz duro!!).

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineros y cocineras.

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Carbonara con Huevo. Hace un tiempo que os prometí tres recetas a la carbonara y de momento solo estaba publicada la Carbonara con Nata. Hoy le toca el turno a la Carbonara con Huevo, la que para muchos es la auténtica salsa carbonara.

Quizás para los que estén más acostumbrados a la otra receta les resultará raro esta receta de carbonara sin nata pero la primera carbonara que probé fue ésta y para mi es la salsa clásica aunque puedes encontrar muchas variantes (como usar el huevo entero o añadirle nata pero no cebolla). Espero que os animéis a probarla y que os guste ;)

Carbonara con Huevo

Ingredientes para hacer Carbonara con Huevo (para 2 personas):

  • 200 gramos de espaguetis (o la pasta que prefieras)
  • 2 litros de agua
  • 75 gramos de cebolla
  • 75 gramos de bacon (unas cuatro lonchas)
  • 75 ml de vino blanco
  • 2 yemas de huevo
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada pequeña de perejil fresco picado
  • pimienta negra molida y sal

Receta para hacer Carbonara con Huevo (para dos personas):

  1. Como la salsa carbonara se prepara en el tiempo que se calienta el agua y se cuece la pasta lo mejor es poner el agua a calentar para cocer los espaguetis.
  2. Mientras el agua hierve pica la cebolla y ponla en una sartén con el aceite.
  3. Corta el bacon en tiras (fíjate en la foto) y añádelo directamente a la cebolla.  Deja que se haga la cebolla y el bacon a fuego medio bajo hasta que la cebolla quede blandita y con un ligero color dorado (sin quemarla).
  4. Cuando la cebolla esté en su punto añade el vino blanco y sube el fuego para que se evapore el alcohol. Reduce el vino hasta la mitad y aparta la sartén del fuego.
  5. A estas alturas el agua ya debe de estar hirviendo o casi. Cuando hierva echa una cucharada pequeña con sal y los espaguetis.
  6. Mientas se cuece la pasta (entre 7 y 9 minutos, mira las instrucciones del paquete) mezcla en un bol grande las dos yemas de huevo, el perejil picado, el queso parmesano bien rallado, una pizca de sal y otra de pimienta negra.
  7. Cuando le quede un minuto a la pasta pon a calentar la sartén con el vino, la cebolla y el bacon.
  8. Cuando la pasta esté al dente (o a tu gusto) escúrrela bien (no la aclares bajo el grifo) y échala en el bol con la mezcla de huevo, perejil, etc. Mezcla bien y añade por encima el contenido de la sartén caliente (el vino, la cebolla y el bacon). Mezcla un poco más y a servir. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Hay que reducir bien el vino o quedará un sabor algo raro y por supuesto os recomiendo usar un vino blanco de calidad pues se nota mucho su sabor en esta receta.

En otras ocasiones os recomiendo que añadáis el queso parmesano en lascas sin rallar demasiado (conserva más el sabor), pero en esta receta es importante que el queso esté bien rallado para que los espaguetis queden bien impregnados con el queso y el resto de la salsa.

Por cierto no os preocupéis por la yema de huevo cruda, la temperatura de la propia pasta y la del vino caliente de la sartén aportan la temperatura necesaria para cuajar el huevo al rededor de los espaguetis. Queda riquísimo!!!

Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cocineras y cocineros.

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