Javi Recetas

Albóndigas con Tomate a la Italiana

Albóndigas con Tomate a la Italiana. Ya va siendo hora de seguir con nuestras recetas así que hoy vamos a ver como preparar estas albóndigas con tomate de inspiración italiana. La preparación de las albóndigas es prácticamente igual que la de nuestras albóndigas en salsa pero en esta ocasión no añadiremos cebolla para remarcar más el sabor del ajo y sustituiremos el perejil por orégano (para que recuerde más a la cocina italiana).

Si no te gusta demasiado la carne de ternera te propongo que cambies la proporción de la receta (que lleva carne de cerdo y de ternera al 50%) para adaptarla a tu gusto. Con 100 gramos de ternera y 300 gramos de cerdo conseguirás unas albóndigas muy sabrosas y tiernas y casi no notarás el sabor de la ternera (aunque le aportará textura). A la cocina!!

Albóndigas con Tomate a la Italiana

Ingredientes para hacer Albóndigas con Tomate a la Italiana (para 2 personas):

  • 400 gramos de carne picada (mitad cerdo y mitad ternera o vacuno)
  • 1 kilo de tomate (bien maduros, yo usé tomate en rama)
  • 500 gramos de patatas
  • 150 gramos de pimiento verde italiano (pimientos de los largos)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 huevo grande XL (73 gramos o más)
  • 1/2 cucharada pequeña de orégano
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 1 hoja de laurel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • Aceite para freír
  • Harina de trigo
  • Agua
  • sal y pimienta negra recién molida

Receta para hacer Albóndigas con Tomate a la Italiana (para dos personas):

  1. Como tenemos que pelar los tomates ponemos agua a hervir (con tres litros bastará). Mientras el agua se caliente cogeremos los tomate y les daremos un corte en su base en forma de cruz con un cuchillo bien afilado. No debe ser un corte profundo, solo lo suficiente para hacer una X en la piel de los tomates.
  2. Cuando el agua esté hirviendo añade uno de los tres ajos para blanquearlo y déjalo 1 minuto. Blanquear consiste en cocer levemente un alimento en agua hirviendo. De esta forma conseguirás que el ajo quede con un sabor más suave. Después del minuto saca el ajo y lo enfríalo bajo un chorro de agua fría. Escúrrelo y reserva.
  3. Ahora prepara un cacharro con agua fría (si puede ser con hielo). Vamos añadiendo los tomates (con la cruz en la base) al agua hirviendo y los dejamos allí un minuto. Después con una espumadera los pasaremos al agua fría y los dejaremos allí otro minuto. Después será muy fácil pelar los tomates así que ponte con ello y deja todos los tomates sin piel.
  4. Ahora empezamos a preparar la salsa de tomate para nuestras albóndigas. Para hacerlo ponemos a calentar todo el aceite (6 cucharadas para dos personas) en una cacerola y añadimos los dos dientes de ajo pelados y cortados en rodajitas. Añade una hoja de laurel y deja a fuego medio bajo para que el ajo vaya soltando todo su aroma sin quemarse.
  5. Ahora coge los pimientos y córtalo en tiritas pequeñas y añádelo a la cacerola junto con el ajo. Echa por encima media cuchara pequeña con sal y deja a fuego medio a que se vaya poniendo bien blandito el pimiento.
  6. Mientras trocea todo los tomates que has pelado, haz trocitos pequeños pero sin pasarlos por la trituradora o la batidora. Cuando el pimiento esté tierno (entre 15 y 20 minutos) añade el tomate y media cuchara pequeña con sal. Deja al fuego medio que se vaya cociendo (25-30 minutos).
  7. Mientras se hace la salsa vamos a preparar la mezcla de las albóndigas. Pica el ajo que hemos blanqueado de forma que queden trozos muy pequeños.
  8. En un bol grande pon la carne picada y añade el orégano, el ajo, el huevo, 1 cucharada de pan rallado, media cucharada pequeña con sal y unas vueltas de molinillo de pimienta. Con un tenedor mezcla todo bien durante un buen rato para que quede una mezcla bien homogénea (uniforme). Mezcla al menos durante 4 minutos, así la carne quedará mucho más tierna.
  9. Ahora vamos a darle forma a las albóndigas. Prepara un plato con harina y coge otro plato limpio. Mójate las manos para que queden húmedas (no tienen que estar chorreando, solo húmedas). Con una cuchara coge una porción de mezcla y échala sobre la otra mano. Suelta la cuchara y con las dos manos dale forma a la albóndiga de forma que consigas una bola de unos 4 centímetros de diámetro. Cuando esté deja la albóndiga en el plato limpio y repite el proceso con toda la carne hasta que termines. A mi me salen unas 12 albóndigas de 4 centímetros, más que suficiente para dos personas.
  10. Pon aceite de freír a calentar (yo usé girasol) en una sartén pequeña. Mientras se calienta pasa todas las albóndigas por la harina y sacúdelas para retirar el exceso de harina. Cuando el aceite esté caliente fríe las albóndigas en dos tandas hasta que estén doraditas. Reserva en un plato.
  11. Cuando hayan pasado los 25-30 minutos que debe estar el tomate al fuego prueba la salsa para ver como está de sal, si hace falta añade una pizca y vuelve a probar. Luego añade las albóndigas y deja a fuego medio-bajo durante 15 minutos. Puedes aprovechar para quitar la hoja de laurel y tirarla.
  12. Es el momento de preparar la patatas fritas así que pélalas, córtalas, añade sal y fríelas en abundante aceite caliente. Después escurre el exceso de aceite poniendo las patatas fritas sobre un plato con papel absorbente.
  13. Ya solo nos queda montar el plato (fíjate en la foto) y como suelo decir en estos casos si te armas de un buen trozo de pan mejor que mejor. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Cuando metas los tomates en el agua hirviendo no los metas todos a la vez, hazlo en varias tandas para que no baje la temperatura del agua y se rompa el hervor.

Quizás tengas la tentación de subir el fuego mientras haces la salsa de tomate para que espese pronto, pero de este modo conseguirás que el agua se evapore rápidamente y el tomate no tenga líquido en el que cocerse. Si pasa esto el tomate se quemará demasiado, por eso es mejor hacerlo a fuego medio y dejar que el agua de los tomates vaya espesando con los azúcares de la verdura. Déjale tiempo ;)

Cuando hayas preparado albóndigas unas cuantas veces ya no necesitarás la cuchara para coger la porción de carne, la usamos para que nos sirva de medida, pero ya verás como terminas cogiendo la carne directamente con las manos y consiguiendo albóndigas de un tamaño muy similar. No olvides humedecerte las manos cada vez que notes que empiezan a pegarse las albóndigas.

Si notas muy ácida la salsa de tomate puedes añadir una pizca de azúcar, pero siempre con mucha precaución pues es muy fácil volver dulce una salsa si se nos va la mano. También puedes darle otro toque a la salsa añadiendo un poco de romero a la salsa cuando incorpores las albóndigas.

Espero que les guste esta receta casera y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cociner@s.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Publicado el 20 - 11 - 2009 por Javi Recetas | Comentarios (58)

Categorías: Cocina Internacional, Comida Italiana, Recetas Caseras

Lasaña Boloñesa

Lasaña Boloñesa. A casi todo el mundo le gusta la lasaña, con pollo, verduras, carnes, mariscos … las posibilidades son infinitas pero una de las lasañas de carne más conocidas es la Lasaña Boloñesa que es tan fácil de preparar como seguir nuestra receta de Salsa Boloñesa y emplear como pasta unas hojas de lasaña.

Eso sí, las proporciones cambian un poco para que tengas cantidad suficiente para rellenar dos lasañas individuales. Empleé hojas de lasaña de unos 10 centímetros de largo por 7 de ancho. Si tus hojas son más largas solo tienes que cortar un poco de los extremos después de cocer la pasta. Si las dejas enteras puede que te falte relleno y si modificas la receta para tener más relleno entonces te saldrán dos super lasañas solo actas para los más tragones ;)

También emplearemos un poco de salsa bechamel que usaremos para bañar la lasaña y la parte que nos sobre de bechamel la mezclaremos con un poco de tomate frito para hacer un bonito lecho para nuestro plato. A la cocina!!!

Lasaña Boloñesa

Ingredientes para hacer Lasaña Boloñesa (para 2 personas):

  • 6 hojas o láminas de pasta para hacer lasaña (si es con huevo mejor)
  • 400 gramos de carne de cerdo picada o una mezcla de cerdo y ternera (yo use la mezcla al 50%)
  • 500 gramos de tomates (no uses tomates de ensalada y si pueden ser tomates pera mejor)
  • 170 gramos de cebolla
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 de vaso de tubo con vino tinto (unos 125 ml)
  • 1/2 de vaso de tubo con leche (unos 125ml)
  • aceite de oliva (8 cucharadas)
  • 50 gramos de Queso parmesano rallado (si no tienes usa queso de oveja curado)
  • nuez moscada, sal y pimienta
  • Para la salsa bechamel: 1/2  litro de leche, 30 gramos de mantequilla sin sal, 30 gramos de harina de trigo, nuez moscada, sal y pimienta

Receta para hacer Lasaña Boloñesa (para dos personas):

  1. Pon en un cazo agua a hervir. Pela la zanahoria y cuando hierva el agua mete la zanahoria y déjala cocer durante 15 minutos.
  2. Coge la cebolla, pícala y échala a una sartén con el aceite de oliva y una pizca de sal. Deja que se haga la cebolla poco a poco hasta que se ponga traslucida (algo transparente).
  3. Mientras tanto pela los tomates y quítales las semillas. Córtalos en trozos muy, muy pequeños o pásalos por un rallador. Reserva.
  4. Cuando la cebolla esté en su punto añade la carne picada y con la ayuda de una espátula de madera separa bien la carne para que quede suelta. Deja al fuego hasta que la carne se dore, también se dorará la cebolla.
  5. Cuando la carne y la cebolla estén doradas añade media cucharada pequeña con sal y vino tinto y deja que se evapore el vino casi en su totalidad. No subas el fuego demasiado porque entonces el vino se evaporará demasiado rápido y la salsa cogerá poco sabor a vino.
  6. Cuando haya desaparecido el vino añade la leche, los tomates, un poco de pimienta y nuez moscada rallada al gusto y deja a fuego suave para que la carne absorba la leche (unos 20 o 30 minutos).
  7. Coge la zanahoria que hemos cocido y córtala a taquitos. Añádela a la salsa.
  8. Mientras se hace la salsa (que ya hemos dicho que tardará unos 20 minutos mínimo) prepararemos la salsa bechamel y la pasta.
  9. Primero pon tres litros de agua a calentar. Cuando hierva añade tres cucharadas pequeñas con sal y las hojas de lasaña. Como cada tipo de pasta es diferente será mejor que leas las instrucciones del paquete antes de seguir, pero la pasta normal al huevo se suele hacer en 7-8 minutos. Cuando la pasta esté lista ponla con cuidado en un escurridor grande y refréscala bajo el grifo (cuidado de no hacerlo bruscamente o las hojas de lasaña se romperán). Cuando estén frías y bien escurridas pon una servilleta grande de tela (que esté bien limpia) en una mesa y coloca las láminas de lasaña una junto a otras para que escurran toda el agua que le queden. Coloca otra servilleta por encima para que no se sequen en contacto con el aire.
  10. Ahora prepararemos la salsa bechamel. Puedes ver como hacerla paso a paso leyendo como hacer salsa bechamel. En resumen solo tienes que poner la mantequilla en un cazo al fuego. Cuando se derrita añade la harina y deja que tome color. Después añade la leche bien caliente y remueve con unas varillas poco a poco para deshacer grumos y para que no se queme. Añade una pizca de sal, de pimienta y nuez moscada rallada. La salsa debe hacerse poco a poco para que la harina pierda el sabor a crudo (unos 15-20 minutos).
  11. Si sigues paso a paso esta receta la salsa boloñesa ya debe estar lista pero todavía te queda un rato para que esté preparada la salsa bechamel. Aprovecharemos para ir montando las dos lasañas individuales.
  12. Coge una bandeja de horno y frótala con un poco de mantequilla para que no se peguen las hojas de lasaña. Ahora coloca una hoja de lasaña encima de la bandeja (sobre la mantequilla). Esparce una cuarta parte de nuestra salsa boloñesa, coloca otra hoja encima, reparte otra cuarta parte y vuelve a colocar otra hoja de lasaña encima. Repite este proceso con la otra lasaña.
  13. Pon el horno a calentar a 200º centígrados. Aprovecha para rallar el queso.
  14. Cuando esté lista la salsa bechamel echa varias cucharadas sobre cada lasaña. Te debe sobrar más o menos la mitad de la bechamel. Añade el queso por encima de las lasañas y al horno con el gratinador encendido (si lo tienes) durante 7 minutos.
  15. Coge la salsa bechamel que te sobró y añádele el tomate frito (puede ser natural o de bote). Si el tomate frito es de bote puede que quede un poco ácido, pruébalo y si es necesario añade media cucharada de azúcar pequeña (no más).
  16. Cuando las lasañas estén listas coge los platos donde vas a servir y reparte la salsa bechamel con tomate. Luego pon encima las lasañas y …. fuera de la cocina y a comer!!!!

A comer:

Si subes demasiado el fuego cuando estés haciendo la salsa bechamel ésta espesará enseguida y la harina quedará cruda. Si te pasa esto una solución es añadir más leche caliente y bajar el fuego para que se haga la harina durante más tiempo.

Si quieres menos calorías pasa de la bechamel y añade solo el queso rallado sobre la lasaña. Ten en cuenta que la gran mayoría de los quesos que funden bien son altos en grasa y debes vigilar las cantidades que usas.

Espero que les guste esta receta de comida italiana y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo desde la cocina.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Publicado el 24 - 07 - 2009 por Javi Recetas | Comentarios (57)

Categorías: Comida Italiana, Recetas Caseras, Recetas de Carne

Albóndigas en Salsa

Albóndigas en Salsa. Hay montones de recetas de albóndigas pero hay dos recetas que casi todo el mundo ha comido alguna vez, son las albóndigas con tomate y las albóndigas en salsa. Hoy vamos a ver esta última receta, aunque bien podría convertirse rápidamente en unas albóndigas con tomate quitando la salsa propuesta y añadiendo nuestra salsa de tomate favorita (a poder ser casera).

Con respecto a la carne que usé para las albóndigas empleé una mezcla al cincuenta por ciento (mitad y mitad) de carne de cerdo y de vacuno (ternera). Esta misma receta queda estupenda con unas albóndigas hechas solo con carne de pollo y si quieres puedes probar a usar solo cerdo. Lo que no aconsejo es usar solo carne de ternera para esta receta, a mi personalmente no me gustan como quedan, pero si es tu carne favorita puedes animarte a probarla. A la cocina!!

Albóndigas en Salsa

Ingredientes para hacer Albondigas en Salsa (para 2 personas):

  • 400 gramos de carne picada (mitad cerdo y mitad ternera o vacuno)
  • 230 gramos de cebolla (1 cebolla muy grande)
  • 500 gramos de patatas
  • 100 gramos de guisantes
  • 4 dientes de ajo
  • 250 ml de caldo de pollo (1 vaso de tubo)
  • 125 ml de vino blanco (1/2 vaso de tubo)
  • 1 huevo grande XL (73 gramos o más)
  • 1 cucharada de perejil fresco picado y un poco más para espolvorear
  • 1 cucharada de pan rallado
  • unas hebras de azafrán (si no tienes usa un tercio de una cuchara pequeña con colorante alimenticio)
  • 1 hoja de laurel
  • 8 cucharadas de aceite de oliva
  • Aceite para freír
  • Harina de trigo
  • Agua
  • sal y pimienta negra recién molida

Receta para hacer Albóndigas en Salsa (para dos personas):

  1. Primero que nada vamos a blanquear parte de la cebolla y el ajo. Blanquear consiste en cocer levemente un alimento en agua hirviendo.  De esta forma conseguiremos que la cebolla se reblandezca y que nuestras albóndigas queden con una textura homogénea. Además reduciremos levemente la fuerza del ajo y la cebolla dando más suavidad a la mezcla de las albóndigas. Así que pon agua a calentar y cuando hierva añade 30 gramos de cebolla y un diente de ajo. Déjalos cocer durante 2 minutos y luego escurre y enfríalos bajo un chorro de agua fría. Vuelve a escurrir y reserva.
  2. Vamos a ir preparando el fondo de nuestra salsa para albóndigas. Para hacerlo ponemos a calentar todo el aceite (8 cucharadas para dos personas) en una sartén y añadimos la cebolla que queda (los 200 gramos que no hemos cocido) cortada en tiras finas y los tres dientes de ajo pelados y muy bien picados. Añade una cucharada pequeña de sal, la hoja de laurel y deja a fuego medio bajo que se vaya pochando. No subas el fuego para que nos de tiempo a preparar las albóndigas y si ves que cogen color muy pronto ve añadiendo agua de vez en cuando a cucharadas ;)
  3. Mientras se hace la verdura preparamos la mezcla de las albóndigas. Pica la cebolla y el ajo que hemos blanqueado de forma que queden trozos muy pequeños. Tómate tu tiempo en picar bien estos ingredientes pues es importante que no queden trozos grandes que estropeen luego la forma de las albóndigas. Si no tenías el perejil picado es el momento de hacerlo. Usa perejil fresco y si no tienes fresco usa solo un pizca del seco.
  4. En un bol grande pon la carne picada y añade el perejil, la cebolla, el ajo, el huevo, 1 cucharada de pan rallado y unas vueltas de molinillo de pimienta. Con un tenedor mezcla todo bien durante un buen rato para que quede una mezcla bien homogénea (uniforme).
  5. Ahora vamos a darle forma a las albóndigas. Prepara un plato con harina y coge otro plato limpio. Mójate las manos para que queden húmedas (no tienen que estar chorreando, solo húmedas). Con una cuchara coge una porción de mezcla y échala sobre la otra mano. Suelta la cuchara y con las dos manos dale forma a la albóndiga de forma que consigas una bola de unos 4 centímetros de diámetro. Cuando esté deja la albóndiga en el plato limpio y repite el proceso con toda la carne hasta que termines. A mi me salen unas 12/14 albóndigas  de 4 centímetros, más que suficiente para dos personas.
  6. Pon a calentar el caldo de pollo y si no tienes usa una pastilla de caldo concentrado.
  7. Pon aceite de freír a calentar (yo usé girasol) en una sartén pequeña. Mientras se calienta pasa todas las albóndigas por la harina y sacúdelas para retirar el exceso de harina. Cuando el aceite esté caliente fríe las albóndigas en dos tandas hasta que estén doraditas. Reserva en un plato.
  8. Las verduras ya tienen que estar en su punto (pochadas y con un poco de color). Añade una cucharada pequeña de harina a la sartén y tuesta la harina durante un minuto removiendo bien con la cebolla y el ajo. A continuación añade el vino blanco y sube el fuego. Añade las albóndigas a la sartén y cuando el vino haya reducido un poco añade el caldo de pollo caliente y dejamos al fuego cinco minutos.
  9. Pasados los cinco minutos tostamos el azafrán en una sartén caliente (sin aceite) durante unos segundos. Lo echamos en un mortero y lo machacamos para que quede un polvo de color vivo. Cogemos una cucharada de salsa caliente y la echamos al mortero, mezclamos bien y vertemos en la sartén (hacemos esto para arrastrar todo el azafrán molido desde el mortero hasta nuestra salsa).
  10. Añade los guisantes y deja al fuego 10 minutos o un poco más  hasta que la salsa se haya reducido a tu gusto y los guisantes estén tiernos. Cuando la salsa esté lista prueba de sal y rectifica si es necesario.
  11. Mientras se hace esto último podemos freír las patatas de acompañamiento y ya solo nos quedaría servir (ver fotografía) y espolvorear si quieres con un poco de perejil fresco. Fuera de la cocina y a comer!!!

A comer:

Mucho cuidado cuando tostéis el azafrán porque en cuestión de segundo (dependiendo del calor de las sartén) se quema y queda para la basura. Si os pasa mejor tirarlo y si no os queda más azafrán podéis usar un poco de colorante. En este caso podéis añadirlo a la salsa directamente en el punto 8º de la receta.

Os van a quedar unas albóndigas muy tiernas y con una salsa que invita a mojar pan así que mejor añadir un “manolete” (una barra de pan) a la lista de ingredientes ;)

Espero que les guste esta receta casera y que disfruten en la mesa con este plato. Pronto tendremos más recetas de cocina. Un saludo cociner@s.

PD: Fotografía original de Javi Rectas, si quieres usar esta imagen lee las condiciones de la licencia

Publicado el 06 - 05 - 2009 por Javi Recetas | Comentarios (110)

Categorías: Recetas Caseras, Recetas de Carne, Recetas de Guisantes, Recetas de Mama, Técnicas de cocina